ENSAYO El valor de las ideas pedagógicas en el Ecuador

Por Juan Javier Arroyo

                 “El maestro de niños provee al ser moral de la República”.  Eugenio Espejo           

El Ecuador posee un rico patrimonio de ideas pedagógicas que no es cultivado en la acción formativa, en razón de la carencia de una propuesta de modelo pedagógico nutrido también de los aportes nacidos en el territorio ecuatoriano. Es indiscutible el caudal de conocimientos en el ámbito pedagógico del país,  por lo que es necesario realizar una labor que devele, explore y fomenta el potencial cultural del pensamiento nacional  a nivel de la pedagogía. Ahí está la importancia de analizar y reflexionar sobre el valor de algunos planteamientos pedagógicos vigentes hoy en día,  de ilustres personajes de la nación, y de la Cosmovisión Andina, referentes para configurar una educación de país, con valores de justicia social, civismo, solidaridad, convivencia armónica,  respeto, responsabilidad, cooperación, unidad, libertad y desarrollo de competencias o aptitudes.

Todos los esfuerzos que se hagan para fomentar  el desarrollo  del pensamiento pedagógico ecuatoriano es concretar  ideales del tipo de persona que se quiere formar, en base a una realidad, necesidades concretas históricas y actuales. La sociedad ecuatoriana demanda un modelo pedagógico que se alimente también del vasto campo de las ideas producidas en territorio, un modelo que recoja entre otros aspectos las relaciones predominantes en el acto de enseñanza y aprendizaje,  que permita entender la educación del país, y de respuestas a preguntas como ¿Qué tipo de ser humano se va a formar? ¿Cómo se va a llevar a cabo la formación? ¿Quién debe impulsar el proceso educativo?

Es importante manifestar que la pedagogía es un arte de enseñanza universal, y en este sentido existen corrientes, modelos y teorías a nivel mundial referentes en muchos países para la práctica educativa en las aulas. El Ecuador no es la excepción, y en su currículo expresa la influencia de modelos pedagógicos contemporáneos, a saber: Pedagogía Tradicional, que se propone lograr el aprendizaje mediante la transmisión y repetición de informaciones; Pedagogía Activa, con su prioridad dada en la acción, la manipulación y el contacto directo con los objetos; Las Corrientes Constructivistas, nacidas de los postulados de la psicología genética proponen el desarrollo del pensamiento y la creatividad como la finalidad de la educación; y, finalmente Pedagogía Conceptual, cuyo propósito fundamental es formar hombres y mujeres amorosos, talentosos intelectualmente y competentes expresivamente.. En efecto, aportes fundamentales a la educación por parte de estudiosos e investigadores reconocidos como Merani,  Lev Vygotsky, Ausubel, Piaget, Luria, Montessori, Miguel de Zubiría, Rousseau,  Decroly, Freire, entre otros.

Contribución muy esencial en el fomento de la educación en el país, y que ha ayudado mucho en la acción de enseñanza  en las aulas, pero es necesario también dar una mirada a nuestra realidad histórica, social y pedagógica, para ir forjando un pensamiento pedagógico ecuatoriano  que no obedezca solo a pedagogías de otros países, sino que se sostenga también de ideas originadas en el territorio nacional, y de esta manera tener un sólido sistema educativo que responda a las demanda de la sociedad del siglo XXI.

El país tiene una riqueza de ideas sobre temas de pedagogía y educación, remontadas desde épocas precolombinas con las culturas prehispánicas, y su cosmovisión del mundo andino, entendida como una forma singular de vida y convivencia entre seres humanos, y con la naturaleza. Muñoz (s/f), introduce algunos conceptos que maneja la cultura quichua, y refleja la riqueza  e idiosincrasia de esta  cosmovisión. Por ejemplo: AYNI (para otros AINI) Forma de hacer el trabajo colectivo, solidario, cooperante. Sistema de ayuda mutua que consiste en que cada familia ayudaba a sus vecinos con cargo de reciprocidad. Forma de trabajo de ayuda mutua: “Hoy por mi mañana por ti”. Intercambios, servicios que se prestan entre iguales  por estricta justicia. Relaciones de reciprocidad […]. AYLLU. – El ayllu es la unidad local, [que a su vez] el nivel total en el que se da el curso de la cultura fragmentaria en cada ayllu, en cada región… lo que ocurre en un ayllu no es necesariamente conocido por los otros ayllus que son parte de la misma localidad. La familia estaba organizada sobre la base del ayllu, que era una forma comunitaria de organización que suponía vínculos de consanguinidad, de descendencia patrilineal (p.3, 4).

Las relaciones de convivencia en la cultura quechua están orientadas por principios que promueven una sociedad con valores de solidaridad, superación colectiva y servicio. Reciprocidad o principio del don: dar para recibir, recibir para comprometerse devolver, en una solidaridad recíproca  al interior del ayllu. Competitividad: entre los miembros de un ayllu y entre ayllus, que facilita en gran manera servir más y mejor a la comunidad. El yo colectivo está por encima del yo individual: El prestigio personal surge a través del servicio colectivo, y que tiene como consecuencia la no individualización del mérito y del beneficio (Muñoz, p.22).

La universalidad de esta concepción del mundo y su repercusión en un anhelado cambio de nuestra sociedad, sitúa a la Cosmovisión Andina y, más aún, a la cultura latinoamericana actual-formando ayni entre lo andino y lo occidental y deshaciendo  el tupay que mantienen actualmente-en una posición tal que la hace capaz no sólo de encontrar fundamento a una identidad nacional y continental sino-lo que es más importante-contribuir decisivamente en la revitalización del pensamiento, la cultura y la vida del hombre del siglo XXI ( Muñoz, p.23).

La Cosmovisión Andina evidencia la cultura de una sociedad justa y equitativa, fundada en valores humanos muy arraigados de solidaridad, responsabilidad, cooperación, servicio, organización y respeto. Y es por ello que Ponce de León manifiesta la necesidad de conocer y recuperar el pasado cosmogónico y cosmológico quechua para una mayor comprensión de nuestra realidad pasada, presente y su proyección al futuro. Nuestra raza ha perdido el contacto con la tradición y ya  conoce nada de ancestros; ignora qué fue y se asimila con muchas dificultades a nuevas formas de vida… En fin, investigar y asimilar todo lo que sea bueno para todos. Investigar con humildad; pasar de la ignorancia al aprendizaje, para luego ingresar en la sabiduría.  (Muñoz, p.25).

Por otro lado, en tiempos coloniales surge la figura de un excelente exponente de la pedagogía  Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo, nacido en el siglo XVIII,  de las Luces, del pensamiento ilustrado en Europa. Espejo, un talento que brilló con luz propia en la colonia, y fue luz para los oprimidos por el poder. Y pensando en el futuro de su pueblo no escatimó esfuerzos en prepararse, así que realizó estudios de Derecho, Medicina, Higiene, Investigación, Periodismo, e hizo aportes en la educación muy valiosos para el fomento de un pensamiento pedagógico ecuatoriano.

Como muchas facetas de su vida, es un verdadero visionario en el campo educativo. Agudo observador de la realidad docente de su época, critica duramente los sistemas, métodos y formas de enseñanza, así como planes y programas de estudio en sus escritos llenos de criterios didácticos y pedagógicos. (Freire 1985, p.50).

En el “NUEVO LUCIANO” en “MARCO POCIO CATON” y en la “CIENCIA BLANCARDINA” hizo ya una breve revisión y crítica de los estudios filosóficos-teológicos y planteó su reforma. Pero donde surge realmente la figura de Espejo, como teóricos de la educación, como pedagogo innovador, como maestro y educador de pensamiento ilustrado es en su periódico. Ya en las páginas de la INSTRUCCIÓN PREVIA “se metió en una verdadera teoría de la educación, su génesis, sus fines…”

He aquí lo que podría ser el DECÁLOGO EDUCATIVO de Espejo con lo más destacado de su pensamiento pedagógico: Primero NECESIDAD DE LA EDUCACIÓN PREESCOLAR, “Créame que desde los primeros días, aquellos en que el niño empieza hablar puede Ud.… enseñarle a hacer uso de la razón, esto es, acostumbrarle a que piense y haga su verdadero raciocinios”  “Si el hombre se ve en inevitable necesidad de hacer uso de este talento (de observación) desde los primeros días de la infancia, es visto que de este principio depende  el que él (niño) vaya sucesivamente llenándose de ideas, comparando los objetos, distinguiendo los seres”; Segundo IMPORTANCIA DE LA ESCUELA PRIMARIA  “Las escuelas de primeras letras son las que forman el ser científico, moral y religioso de la república”; Tercero EDUCACIÓN INTEGRAL, concede importancia a la educación moral y al cultivo de “Todas las virtudes” y luego a la instrucción. Se dirige al maestro diciéndole “Usted pule, adorna, fabrica, tornea las costumbres todas de su tierno discípulo, y le saca de sus manos… respetuoso a sus padres, adorador verdadero de Dios…” Educación, instrucción. He ahí dos conceptos fundamentales para una moderna actitud pedagógico-docente; Cuarto ENSEÑANZA INDIVIDUALIZADA, atendiendo a las diferencias individuales. “Pero, maestro mío, Usted debe enseñar a sus discípulos, según la capacidad de cada uno de ellos” Es maestro de libertad y confianza a sus discípulos: “Dé usted licencia a sus niños que hablen”. “…  Entonces, maestro mío converse a la larga con  todos sus discípulos, inspíreles en el aprecio del verdadero honor, Usted anuncia al niño las delicias de la libertad… Mire Usted cómo está en su arbitrio construir el ser moral de las repúblicas”; Quinto ENSEÑANZA PRÁCTICA para que salgan de la escuela con “ciertas noticias” (conocimientos, destrezas) adecuadas a hacer sufrible la vida común.” Enseñanza de la vida real, en la vida y para una vida más digna diría Espejo; Sexto ADECUADA METODOLOGÍA para que el maestro imparta conocimientos en forma “Sencilla, fácil y clara; Séptimo FUNCIONALIDAD EN LA ENSEÑANZA DEL IDIOMA para que los niños aprendan a “leer bien, hablar bien y escribir bien” debe ser la principal preocupación del maestro de “una lengua tan abundante, tan armoniosa y en el día tan sabia como se ha vuelto la nuestra”; Octavo EDUCACIÓN PARA LA LIBERTAD, “Maestro mío, usted anuncia al niño las delicias de la libertad”; Noveno FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN DOCENTE, consideró que es un “ error craso y vicio origen de muchos vicios morales y políticos” el que en época “los perdularios y pordioseros que medio saben hablar, leer y escribir” sean regularmente los maestros de escuelas. Los educadores, los maestros según Espejo, deben ser los “hombres más sabios y más condecorados, porque el mayor esmero y cuidado se debe poner en el cimiento de la casa”. Reivindica,  entonces la misión y profesión del maestro y su rol en la sociedad exigiendo para él, sólida formación cultural, científica y pedagógica, así como una gran calidad humana porque “enseña con su ejemplo”; Diez NO A LA LETRA CON SANGRE ENTRA, el maestro debe “hacerse primero amar que temer”(Freire 1985, p. 52-56).

Espejo un visionario y adelantado de sus tiempos dejó un legado extraordinario de ideas y pensamientos en la pedagogía, y que tienen vigencia en la exigente sociedad presente, ya que propone una educación de amor, una educación que enrole a maestros talentosos para la enseñanza y la convivencia armónica en el aprendizaje, una educación sólida en las primeras etapas del estudiante, una educación sostenida en las realidades de la vida, una educación para la libertad, y una educación que promueva el cultivo de valores y habilidades. Lecciones  muy valiosas para la formación dignas de ser tenidas en cuenta en la acción pedagógica para enfrentar las demandas sociales que parecieran no encontrar eco en la educación de nuestros tiempos.

Otro exponente del pensamiento pedagógico es Simón Rodríguez, un educador que tuvo la tarea de tutor del Libertador Simón Bolívar, quién expresa su propuesta educativa en el documento Consejos de amigo dados al colegio de Latacunga, que dice: Señor doctor Don Rafael Quevedo, Rector del Colegio de San Vicente, en Latacunga, Señor: Usted me pide un reglamento, que rija la primera escuela: le daré mis ideas, para que las combine con las suyas y lo forme; Acostúmbrese al niño a ser: veraz, fiel, servicial, cometido, benéfico, agradecido, consecuente, generoso, amable, diligente, cuidadoso, aseado…; El reglamento se divide en tres partes: Ramos de enseñanza, método y modo de enseñar, conducta del maestro con los discípulos; Piénsese en las funciones del maestro, en la primera escuela, y se verá que sigue virtualmente enseñando a aprender en las otras edades; El buen éxito, en todas las carreras depende, casi siempre, de los primeros pasos, que se dan en ellas; Estos pasos se enseñan a dar en la primera escuela: allí empieza la vida de las relaciones, con las cosas y con las personas; luego, la primera escuela es, la escuela por antonomasia; las demás, son aplicaciones de sus principios para hacerlos trascendentes; La Primera Escuela es un suplente de la potestad paterna, en las funciones de instruir y educar; porque es imposible! Que todos los padres sean instruidos, que sepan y quieran enseñar, y que tengan tiempo y lo necesario para enseñar. La paciencia y el gusto son raros, hasta en los que se dedican a enseñar; El magisterio es una profesión. El que reemplaza a los padres de familia, ejerce las funciones de Padre Común, por consiguiente debe ser elegido por sus aptitudes que son: ser dueño de la materia que promete enseñar, conocer el arte de enseñar, que consiste en saber llamar, captar y fijar la atención. Estas aptitudes  no bastarán sino tiene genio para insinuarse, e ingenio para crearse medios de conseguir los fines que se propone, en cada ramo de enseñanza; Maestro es el dueño de los principios de una ciencia, o de un arte, sea liberal, sea mecánico, y que, transmitiendo sus conocimientos, sabe hacerse entender y comprender, con gusto (Banco Central del Ecuador 1988, p. 229; 232-234; 236; 241, 242).

Explícito Rodríguez en sus consejos al  Colegio de Latacunga, ideas encaminadas principalmente a tres elementos fundamentales como es la formación en valores humanos, énfasis en la Primera Escuela para sentar las bases del éxito educativo estudiantil, y la inclusión de maestros con mística, vocación, creatividad y capacidad para hacer de la acción pedagógica una tarea de calidad con resultados positivos para la educación y la sociedad.

Contextualizando lo mencionado, son trascendentales los aportes al pensamiento pedagógico ecuatoriano de la cultura andina, Espejo y Rodríguez, que son ejemplos de todo el bagaje cultural de las ideas en el país, al igual que Vicente Rocafuerte defensor de la educación pública para la libertad, el ejercicio de derechos y deberes, y promotor del cultivo de la inteligencia de las grandes masas;  Montalvo hombre autodidacta, entregado a la lucha por la justicia social en favor del pueblo; Mera entrega responsabilidad educativas a la familia, ya que es la primera escuela de la sociedad, y los aprendizajes en este entorno están establecidos en relación a los padres y demás familiares, lo que  él llama « La Escuela Doméstica »; y, Malo promotor de la educación popular, mediante la formación en artes y oficios, como alternativa para el desarrollo y cultivo de aptitudes del pueblo en procura de fomentar las industrias, medio de trabajo de gran demanda y oferta en el territorio nacional. Notables de las ideas  y tantos otros que esperan ser develados para dar luces en la ardua labor pedagógica de formación en el Ecuador.

Las ideas están ahí, esperando ser incorporadas en el sistema educativo nacional para configurar en base a las realidades de la nación los fundamentos epistemológicos, ontológicos, pedagógicos, psicológicos y sociológicos, componentes imprescindibles en la construcción de  un modelo pedagógico con características propias, que ofrezca respuestas a las preguntas ¿Qué tipo de ser humano se va a formar en el Ecuador? ¿Cómo se va a llevar a cabo la formación? ¿Quién debe impulsar el proceso educativo?

Bibliografía:

Freire M. (1985)  “Eugenio Espejo”. Forjadores de la Historia. Editorial Pedagógica Freirhe. Riobamba-Ecuador.

Banco Central del Ecuador 1988 “Pensamiento Pedagógico Ecuatoriano”. Corporación Editora Nacional. Quito.

 Muñoz J. (s/f) “Hacia Una Pedagogía Prospectiva”. Colección Nueva Universidad N° 2. Editorial U. T. P. L. Loja – Ecuador.