Referentes históricos de la carretera Ibarra-San Lorenzo desde tiempos de la Real Audiencia de Quito

Por MSc. Juan Arroyo

La provincia de Esmeraldas en la época colonial se mantuvo aislada por algún tiempo, ya que no contaba con vías seguras, y habitaban las tribus Niguas, Lachis, Campaces, Tórtolas, Malabas y Cayapas, consideradas como poblaciones de indios bravos e indomables por los españoles. No obstante, los ibéricos, conocedores de las riquezas de estas tierras y su importancia para el desarrollo de la región, se proponen abrir un camino al mar, para convertirlo en la puerta comercial e industrial de la Real Audiencia de Quito al Océano Pacífico, permitiendo así, un intercambio económico más rápido y barato con el istmo de Panamá.

Nevárez(2006), en su obra “Camino a la Mar del Sur”sostiene que las rutas escogidas fueron básicamente dos, y una de ellas corresponde a la que parte de Ibarra, Otavalopunto de llegada en la desembocadura del río Santiago – sea en la Tola o Limones – o en la Bahía de Ancón de Sardinas o, Tulcán, con y alguna vez desviado hasta Tumaco que pertenecía entonces a nuestro país, comúnmente llamado camino de Malbucho por ser ésta una localización intermedia de su recorrido. Jugaría luego papel preponderante como  escondite de nuestros próceres de la libertad y a la que finalmente dotaría de puerto libre el Libertador de cinco naciones (p.21).

En el año de 1597, llega a Quito desde España en calidad de Oidor de la Audiencia, el Dr. Juan del Barrio Sepúlveda, trayendo la orden de hacer fundaciones en el Norte y abrir caminos (Guzmán citado por Nevárez, p.96).Sepúlveda escribió el 3 de marzo una carta al rey hablándole de la conquista de los Cayapas. De esta manera, concertado con González de Sáa, envía a éste desde Quito a Esmeraldas el día 20 de octubre de 1 598, para explorar la región desde Lita a San Lorenzo. Penetró por Lita, en donde tomó 100 indios para la expedición, y luego de 4 días de camino llegó al nuevo pueblo de Espíritu Santo de Cayapas, en donde se encontró con el mercedario fray Gaspar de Torres. Continuó su viaje en compañía del misionero, de los caciques y principales de Cayapas y de 300 indígenas(Grijalva, citado por Nevárez p.99).Este mismo autor detalla que durante este viaje los expedicionarios tuvieron que atravesar un río por un puente de bejuco que tenía más de 60 varas de largo, durmieron varias veces en las orillas de los ríos y caminaron por el Pumbi  por dentro del agua cosa de 3 leguas, hasta que después de varios días pudieron navegarlo empleando 46 balsas en que se embarcaron 209 indígenas, y se regresaron todos los demás. Así caminaron los viajes hasta llegar a la desembocadura del Santiago, en Ancón de Sardinas, de donde regresaron practicando sondajes en aquel río.

González de Sáa, en su segunda expedición en 1599, realiza el trazado del camino desde la ciudad de Quito ahora por un nuevo derrotero(Guzmán citado por Nevárez p.99). Pensó penetrar por Tulcán; Allí se le unieron el cacique García Tulcanaza con 100 indios subordinados, y el mercedario Fray Jerónimo de Aguilar, párroco de la localidad.Señaló la necesidad primordial de fundar dos ciudades para la sostenibilidad del camino: la una en el valle de Caranqui y la otra en la desembocadura del Santiago. En efecto, pocos años después, se fundaría Ibarra y Santiago de Montesclaros en el Ancón de Sardinas a finales de 1610 (Grijalva, citado por Nevárez p.100).Sáa, concibió la idea de abrir un camino más breve de Quito a Panamá, que al principio apoyó el Oidor del Barrio y después el presidente Miguel de Ibarra. Para ello escribió un memorial acerca de las conveniencia de que se abriese el camino a la Mar del Sur por esta provincia, porque “es tierra apacible y rica y donde hay indios de guerra y paz y se podrían poblar una o dos ciudades(Descalzi citado por Nevárez p.101).

El primer gobernante  en poner la voluntad entera y su más grande entusiasmo en llevar a ejecución la obra de abrir al mar Pacífico un camino más corto y expedito, que pusiera en comunicación la capital del reino con Panamá fue don Miguel de Ibarra, el Sexto Presidente de la Real Audiencia y fundador de la villa de San Miguel de Ibarra. Suárez (1893), menciona que aún no había pasado todavía ni un año completo desde la fundación de Ibarra, cuando ya, en Marzo de 1607, Don Cristóbal de Troya salió para inspeccionar la provincia y tramontó la cordillera occidental, observando por dónde  podría abrirse el camino para el mar, porque la apertura de ese camino fue, ahora dos siglos y medio, el objeto de los anhelos y de las ilusiones de los primeros pobladores de Ibarra […] (p.18).

Troya, en la hoya del río Santiago, con personas entendidas hizo practicar sondajes tanto en la desembocadura del río, como en las ensenadas y bahías de la costa, y determinó fundar un puerto próximo al Ancón de Sardinas. El 3 de mayo  escribe su detallado diario de viaje, desde la población de Lachas. Llevaba muestras de oro, plata y brea. Y mejor aún, la buena noticia de una ruta directa y corta hasta el mar en una tierra fértil, llena de madera finas, de clima sano y sin mosquitos o sabandijas, poblada con alrededor de 2 000 indios a cristianizar. Con fecha 8 de Mayo de 1 607, el Presidente Ibarra remite al rey de España el mencionado informe de Cristóbal de Troya (Nevárez,  p. 125). Troya en su informeexplica que inició la línea Oeste, pero lejos de seguir la hoya del Guaillabamba aceptó la desviación de la ruta del Noroeste, hasta llegar a la bahía de Ancón de Sardinas, a base de la información encomendada a Hernán González de Sáa, de cuya expedición trae importantes datos el P. Monroy (Tobar, p.183).

Por Cédula Real fechada en Madrid el 15 de diciembre de 1607, se ordena al Marqués de Montesclaros para que continúe Quito proveyendo a Panamá de las provisiones de guerra y bastimento por este camino (Rueda, citado por Nevárez p.126). En efecto, con carta de 15 de abril de 1 608, Ibarra le informa que ya está abierto el camino y estaban entrando y saliendo caballos cargados, que espera tenerlo a la brevedad con 2 pueblos de españoles. Y que por esta razón espera también explotar otras salinas más provechosas en la boca del Santiago y menos costosas que las de la Puná.El buen Presidente Ibarra cayó en cama al día siguiente y fue la última carta que redactó de su mano, ante su rápido fallecimiento del 29 de abril (Costales, citado por Nevárez p.127).

 Si bien, la muerte del Presidente Ibarra constituyó momentos difíciles para la continuidad del proyecto de salida al mar por la ruta del Mira, los esfuerzos siguieron. (Tobar 1985) El segundo Corregidor de Ibarra, Miguel Arias de Ugarte, inició la conquista de Esmeraldas en 1610, con una campaña de soldados y toda clase de auxilios, encargándose del camino Jerónimo Jurado. El Cabildo apoyó eficazmente esa expedición renovando uno de sus miembros, de cuando en cuando, con nuevos refuerzos. Años después otorgó poder al Rector de los Jesuitas de Quito, en viaje a Lima, para obtener del Virrey  la atención que merecía tan magna empresa (p.183, 184).

En 1611, asentado ya en las selvas con algunos civiles, soldados y el sacerdote mercedario Fray Pedro Romero, Arias de Ugarte funda el pueblo de Santiago de Montesclaros, en honor del Virrey del Perú y por encontrarse a orillas del río Santiago(Nevárez p.130). Este pueblo según Suárez(1893)duró muy poco, porque se alzaron los indios, dieron de súbito en la población y mataron a cuantos españoles pudieron sorprender; otros huyeron heridos y, entre ellos, el Padre mercedario Fray Pedro Romero, con cinco heridas, a consecuencia de las cuales  falleció poco después (p.32).

Hemos encontrado en Phelan:… “Concepción (en aquel tiempo llamada San Ignacio de Montesclaros) donde se juntan los ríos Santiago y Bogotá”. Restaría por determinar si se trata de un simple error de nombre (Ignacio) por parte de este último autor, de un error de ubicación geográfica (Concepción), o si se la llamó con ambos nombres (Santiago y/o Ignacio). Personalmente creemos que hay trilogía de errores, ya que si bien es cierto existe diferencia de criterios sobre dónde fue asentada esta ciudad en homenaje al Virrey Montesclaros, la mayor parte de los historiadores más prolijos la coloca en San Lorenzo, puerto que maravilla desde afuera del mar a los navegantes. Se llamaría simplemente Santiago de Montesclaros por la identificación con el río de sus orillas (Nevárez p.132).

 Respeto del éxito de la empresa por la Zona Norte, Pinto Guzmáncitado por Nevárez, narra: el Capitán Pablo Durango Delgadillo, teniente general de Corregidor de Otavalo, en 1611 fue designado fundador y primer Gobernador y Capitán General de la ciudad de Montesclaros, ordenada por el Virrey Marqués de este nombre. Ahora se sabe con certeza que lo que realizó fue una segunda fundación.La jurisdicción de esta gobernación se componía de las provincias de Lachas y Cayapas, pertenecientes al Corregimiento de Otavalo(p.135).

Nevárez alude a Caravantes, citado textualmente por el padre Cappa que dice: “Tomó asiento el Marqués de Montesclaros con Pablo Durango Delgadillo para poblar desde Ancón de Sardinas hasta San Miguel de Ibarra, que es en la provincia de Esmeraldas, y así, ordenó el virrey al Dr. Juan Fernández de Recalde, Presidente de Quito, se abriese camino desde aquella ciudad al puerto de Ancón de Sardinas, en la mar del Sur, por viaje más breve para Panamá que el que se camina desde Guayaquil, y por donde los vecinos de Quito y su comarca pudiesen llevar sus cosechas para la provisión del reino de Tierrafirme” (p.136).  El asunto queda definido. La ciudad de Montesclaros estuvo ubicada en el actual puerto de San Lorenzo y su primer fundador fue Miguel Arias de Ugarte, en el intento anterior. Durango  Delgadillo realizó y llevó a feliz término los 2 caminos y re-fundó Montesclaros y San Mateo. (Nevárez 2006, p. 136, 137).

En 1618, el Capitán Pablo Durango Delgadillo, pone a funcionar nuevamente el camino del Santiago, sin embargo en 1619, los indios malabas se sublevan, quemaron las poblaciones, deshicieron los puentes y mataron a todos los españoles que había.Ibarra tuvo que hacer repetidas levas de soldados, bajo severas órdenes, para defender a Lachas, reparar los puentes quemados, resguardar la espalda de Durango Delgadillo; y esto en tiempos en que se sentía la escasez de brazos aun para reparar los edificios de la villa. (Villalba citado por Nevárez p.153).Pese a que la gran rebelión de los indígenas, fue sofocada con la extinción de sus parcialidades, el retorno de los colonos fue inexorable. De esta forma se vino a poblar  mayoritariamente la villa de Ibarra y en 1623 ya fue Corregimiento propio, separándola del de Otavalo, pero la buena obra del camino desapareció pronto por el abandono (Nevárez p.154). 

En el año de 1635, los ibarreños se proponen re-edificar el camino Ibarra – San Lorenzo, como también el puerto de Montesclaros.El 28 de febrero, ante el Corregidor Francisco Enríquez de Sanquessa y el Escribano Público Pedro Mexía de Aguilar, comparecen: el Alguacil Mayor Francisco de Cevallos, el Depositario General Jacinto Gómez Bedón, el Alcalde de la Santa Hermandad Juan González Marchena, el mercader Diego de Rivera, los vecinos Joan de Rivera, Tomás de Sánchez de Alba y Francisco Rodríguez, comprometiéndose a entrar “… y en la parte más cómoda y fortalecida que se hallare en él poblarán y sitiarán con sus casas y familias, edificándola de manera que perpetuamente permanezcan y se traxine el camino desde el dicho puerto a esta villa…”. Ofrece cada uno por 2 000 pesos de a ocho reales para los gastos.También hacen este compromiso a nombre del Regidor y Capitán Sebastián Hernández de Vergara, ausente en la ciudad de Quito; y del mercader Cristóbal López, que reside en ella; y de Diego Montenegro; “por quienes prestan voz y caución”.(Garcés citado Nevárez, p. 196).

El Cabildo de Ibarra no cejaba en su empeño y en 1656 nombró delegados que inspeccionaran el camino, por orden de la Real Audiencia, para resolver sobre la solicitud de reparación. Y en 1669 obtuvo real provisión de que construya por Malbucho. (Tobar 1985, p. 186).

En 1736, Pedro Vicente Maldonado inicia la compleja tarea del camino, la colonización y gobierno de una provincia de escasa y dispersa población. Debe ser muy poco tiempo de su regreso a la zona cuando, hallándose en los avatares propios del encargo, el 10 de marzo del mismo año arriban a Manta los afamados integrantes de la Misión Geodésica Francesa, Godín, La Condamine y Bouguer, encargados de medir un arco del meridiano terrestre para determinar la verdadera forma de la tierra. En las tierras del litoral del Pacífico, Maldonado se dio tiempo para recorrer el camino de Malbucho y fundar los pueblos de la Tola, Palma Real y Limones, a fin de incorporar posteriormente también esta vía a la actividad bienhechora del país (Nevárez, p.247, 251).En 1741 Maldonado es nombrado gobernador de la provincia de Esmeraldas por el Rey de España.

Según Monseñor Haro Alvear, citado por Nevárez, su derrotero del camino del norte fue el mismo que utilizó Carondelet y luego apoyó Bolívar, más adelante utilizado por García Moreno y Alfaro, hasta llegar a la actual Ibarra – San Lorenzo, con la excepción  claro está – del punto terminal de la ruta. En todo caso, de la ruta Quito – San Mateo si se puede decirse esto ya que todos los intentos posteriores llevaron a su sello.(p. 255).

1750, José Arboleda Salazar descubre la variante más utilizada posteriormente para el camino de Malbucho. De esta manera Monseñor Silvio Luis Haro Alvear especifica que sería por la región de Buenos Aires, sobre el pueblo antiguo de Lita, situado en la margen norte derecha del río Lita, según el Presbítero José Quiroz, párroco de Cahuasqui y Buenos Aires, a 30 km de la actual población de  Buenos Aires.Luego se remonta a Alto Tambo, un fácil camino de montaña, a 25 km latitud sur del moderno Lita. Desde Alto Tambo se deja el río Mira para bajar por el Cachaví y tomar canoa en la Herradura para salir al Bogotá, luego al río Santiago y al pueblo de Concepción en la provincia de Esmeraldas. En las márgenes del Santiago están los ricos lavaderos de oro de Playa de Oro, Angostura y Playa Rica, placeres formados por desprendimientos de cerro aurífero de Toizán. La meseta Toizán-Alto Tambo es el límite natural de las provincias de Esmeraldas e Imbabura.El pueblo de Malbucho, en esta época, sería el término del descensodel camino cordillerano de montaña cuyo nombre deriva de los malos espíritus que se crían moraban en la región. Sería probablemente un pueblo antiguo ancestro aborigen (Nevárez p. 303, 304).

En 1799, Luis Héctor Barón de Carondelet ha sido nombrado vigésimo noveno Presidente de la Real Audiencia de Quito, y una de las primeras gestiones fue el mandato al Corregidor de Otavalo de que hiciera una indagación, con indicación precisa de los obstáculos que existen para la apertura del camino, y los medios para poder vencerlos.A fines de año recibió una Real Cédula por la que se le facultaba comenzar la obra del camino a Malbucho, señalando algunos auxilios para el trabajo. Al mismo Antonio Melo le encargó la exploración del camino a Puerto Limones, pero en estas exploraciones y gestiones ante la Corte de Madrid las autorizaciones necesarias transcurrieron más de un año (Larrea citado por Nevárez, p.326).

Carondelet se preocupó también de la provisión de sacerdotes para atender la vida espiritual de colonos y trabajadores. Para el curato de Malbucho fue nombrado fray Ignacio Bosano, a quién hizo entrega de inventario de los ornamentos comprados y de los que prestaba la Catedral de Quito.  370,371 bing.Luego de ser pueblos abandonados, el 5 de agosto quedó asentado el pueblo de Malbucho. Los de Lachas, Puntal., La Tola y Limones, para esta fecha ya estaban en ruinas y despoblados. Carondelet logró restaurar y repoblar estos 2 últimos (Nevárez, p. 371).

Una nueva población se erigió en Malbucho y La Tola, a orillas del río Bogotá, afluente del Santiago, en homenaje al Presidente de la Real Audiencia: el pueblo de San Luis de Carondelet fue fundado el 16 de Noviembre de 1803, destinado a ser el embarcadero fluvial del nuevo camino. Dice Fiehrer citado por Nevárez que Carondelet remitió útiles escolares y un maestro al pueblo bautizado con su nombre. Una simpática leyenda de aquella población recuerda los baños tomados por su esposa María Castaños Aragorri –hermana del famoso General Castaños vencedor de los ejércitos napoleónicos comandados por Dupont en la batalla de Bailén, en la que también participó Carlos Montúfar- en la laguna de la Baronesa. Es muy noble la actitud agradecida de los norteños esmeraldeños al perpetuar el nombre de tan esforzado ejecutivo (p. 372).

Con gran actividad se levantaron en Carondelet los edificios necesarios para la administración, casa para la aduana y el correo, bodegas de las mercaderías en el embarcadero que progresaba rápidamente, como se desprende de la felicitación dirigida por el Presidente a José de Betancourt, quien iba a establecer en el nuevo poblado una fábrica de sombreros; y por los informes de Mariano Yépez relativo al cumplimiento de sus órdenes para la construcción de la iglesia, casa para la escuela, ampliación de bodegas. El comerciante Betancourt contribuyó para la apertura del camino y es quien, más adelante, se queja con oficio dirigido al Presidente por los malos tratos que da el cura del pueblo de Carondelet a los indios –ojo, “el espontáneo” que nos ha acompañado durante este largo trecho, ¿sería un quinta columna?- y que si no acepta las advertencias que le ha hecho para que se enmiende, va a causar la ruina de la naciente población (Nevárez, p. 372).

Carondelet ocupó a Caldas en estudiar y trazar  el camino llamado de Malbucho, que debía poner en comunicación los pueblos de la provincia de Esmeraldas con los de Imbabura, dándole salida al Pacífico; Caldas recorrió toda la hoya del Chota, desde la ciudad de Ibarra hasta el río Lita, inspeccionó luego los valles de Esmeraldas y delineó prolijamente el plano del camino, señalando, con toda exactitud, las distancias de los lugares y la altura a que cada punto se encontraba sobre el nivel del mar. Los planos de Caldas y sus consejos sirvieron para trabajar el camino (Suárez, 1892, p. 100).

En su recorrido, Caldas pone las latitudes y longitudes de 22 lugares comprendidos entre Ibarra y la bahía de San Lorenzo, y la distancia total del camino en 256 555 castellanas, que hacen 51, 3 leguas. 379 bing. Su plano marca la ruta Ibarra – Salinas – Lita-el Pailón, de la cual se sirvieron, más de un siglo después, los ingenieros civiles nacionales para el trazado de la línea férrea de 200 kilómetros entre Ibarra y San Lorenzo. (Ubidia citado por Nevárez, p.379)

El 21 de enero de 1804, Carondelet dirigió una circular a los curas de Tulcán, Tusa, Guaca, Pimampiro, Puntal, Mira, Salinas y San Antonio de Caranqui, pidiéndoles que exhortaran a los indios feligreses de sus jurisdicciones a que fueran a trabajar en la terminación y mantenimiento del camino, haciéndoles ver que esta obra redundaría en su propio provecho y que era de interés para todo el país. Pimampiro envió 100 peones, Otavalo mandaba 25 obreros cada semana, 120 el valle de Salinas, Puntal y Tulcán otro número considerable, y así otros corregimientos. (Nevárez, p. 383).

Hernández Bello informaba que el pueblo de Malbucho se había formado con 12 familias de indios que se hallaban en el mismo poblado, los cuales, agregados a los dispersos de Lachas y Malbucho, llegarán a 60. A éstos se han de unir las 71 piezas de esclavos próximos a llegar, comprados de cuenta de la Real Hacienda para el dicho establecimiento (Larrea citado por Nevárez, p.383).

Carondelet ordenaba la contratación de recuas que llegaron hasta contar 100 acémilas que bajaban con mercaderías de la Sierra para embarcarse en Carondelet, el nuevo puerto fluvial más activo. Plantíos de tabaco prometían abundante cosecha y ya comenzaba a exportarse este artículo en considerables cantidades. Rumazo mencionado por Nevárez dice que Carondelet contrató mano de obra esclava para la construcción del camino (p.385).

Desde Madrid, el 18 de febrero, el Conde de Casa Valencia expone el criterio solicitado por Miguel Cayetano Soler:“Igualmente hace presente que para trabajar en la referida apertura el camino arbitró comprar 52  negros, que según consta costaron con su conducción y manutención 12 653 pesos 6 reales, los mismos que habiéndose sacado al insinuado fondo de los 4 mil pesos dice deben reintegrársele para con ello costear un puente y el resto de las obras del camino” (Nevárez, p. 393. 394).

Con carta 6 de diciembre de 1805 Carondelet da cuenta de haberse concluido el camino de Malbucho, manifestando que “se ha ejecutado esta útil empresa en términos de que para perfeccionarla no resta más que ensanchar y empalizar dos leguas de un terreno llano y sumamente fangoso, para cuya obra se necesitan 4 mil pesos”, suma que estaría garantizada con las 12 piezas de esclavos que aún quedan –los demás fueron vendidos- y se hallan en Licta para cuidar el puente y a sembrar para proveer de víveres a los viajantes, más las 100 mulas. Informa además, que el Santiago tiene 3 entradas: la de San Fernando de la Tola para embarcaciones menores; y las de Limones y San Pedro – léase San Lorenzo- para las mayores (Nevárez, p. 396, 397)

Tres obras públicas ocuparon de preferencia la atención de Carondelet; la policía y orden interno de la ciudad; la conclusión de la catedral de Quito y la apertura del camino, que había de poner en comunicación la ciudad de Ibarra con el puerto de San Lorenzo en la bahía del Pailón (Suárez, 1982,  p.99).

El 10 de Agosto de 1807, muere el Barón, es felicitado en 1808 en la corte de Madrid, por haber llevado a cabo la gran obra del camino de Malbucho, no alcanzó a disfrutarlo (Nevárez, p. 399).

Por otra parte, luego de participar en los sucesos  del 10 de Agosto de 1809 y en los ocurridos también en 1812, cuando los realistas retoman el poder, algunos de los patriotas que se salvaron de la masacre huyeron a Esmeraldas por el camino de Malbucho (Nevárez, p. 413): El Comisionado Regio, Coronel Carlos Montúfar, acompañado de muchos quiteños, entre los cuales se hallaba el Coronel Ramón Chiriboga, Vicente Aguirre, Carlos Rea, se encaminó a la hacienda de Cuájara llevándose 2 cañones y algunos soldados (Monge citado por Nevárez, p. 413 ). Ramón Chiriboga y Villavicencio –riobambeño, de larga y connotada familia patriota por su ascendiente materno- entró en 1813 en las minas de Playa de Oro y de Guembí, comandando 20 serranos y 200 negros para requisar ganado (Boletín del ANH citado por Nevárez, p.413). También los esposos Coronel Nicolás de la Peña –nieto del sabio Maldonado- y Rosa Zárate huyeron por Malbucho hacia el río Telembí, esperando torcer hacia Barbacoas Seguramente para burlar las pesquisas del Brigadier Sámano, enviado por Montes para dominar toda la zona. Fueron denunciados por un esclavo de las minas de Güimbi llamado Cornelio y capturados casi a punto de conseguir su cometido, ya en el río Telembí, por otras partidas enviadas desde Panamá por el Virrey Pérez Brito, que operaba coordinadamente con Toribio Montes. Fueron fusilados y decapitados en Tumaco (Monge citado por Nevárez, p. 414).

Constituido el Ecuador en República, es de justicia anotar que Rocafuerte supo reconocer la importancia del camino del Pailón, pues en su mensaje al Congreso de 1837 dice que el Coronel Zubiría llegó al famoso puerto por la vía de Malbucho, en viaje de  inspección y en 1839 afirma que del reconocimiento que se ha hecho resulta ser “el mejor que se conoce en el mar Pacífico y contribuirá a la prosperidad de la República”; por lo cual el Congreso de ese año habilitó el puerto de San Lorenzo en la bahía del Pailón y concedió derechos a la Compañía Ecuatoriana para la apertura del camino. Y es de transcribir la siguiente nota de la Historia del Ecuador por J.L.R.: “Entre las empresas de esa naturaleza volvió a tratarse en 1846 de la ansiada comunicación del Norte con Esmeraldas, cuyos trabajos habían quedado abandonados desde tiempos de Colombia. La opinión general acogió con entusiasmo ese proyecto de vital importancia, pero según observa “El Ecuatoriano” N° 30, prevaleció el comercio de Guayaquil, que se creyó perjudicado en sus intereses. En consecuencia volvió a cerrarse como el de Maldonado el camino de Carondelet, ya por cuarta o quinta vez, condenando tan ricas comarcas a un aislamiento irracional y a un lamentable atraso”.  (Tobar, p. 201)

Los trabajos de la carretera Ibarra – San Lorenzo fueron retomados por algunos presidentes, entre ellos García Moreno, José María Urbina y Eloy Alfaro; sin embargo en el Gobierno de Rodríguez Lara, en el año de  1974 el coronel ingeniero Jorge García Negrete, representante por el Ecuador, y el coronel ingeniero Aldobrando Flores Martins por el Brasil, admiten y aprueban en nombre de sus respectivos países la línea por donde deberá construirse esta vía.

En 1979 se inició nuevo intento, mediante estudios topográficos en dos frentes. Un equipo de ingenieros trazaba la ruta desde San Lorenzo, en los tramos que correspondían a la sabana y a la montaña. Contaba con el patriotismo del primer consejo municipal de San Lorenzo del Pailón, cantón creado por decreto del Consejo Supremo de Gobierno el  22 de marzo de 1978, con la asignación anual de 2 millones de sucres del Fondo Nacional de Participaciones y los incrementos futuros que dispusiere el Ministerio de Finanzas. El otro frente vial avanza en sentido contrario, desde el Parque Industrial de Ibarra(Alvear citado por Nevárez, p. 451).

La carretera, iniciada en 1606, finalmente se construyó de manera estable y definitiva, en la década de 1990 en el gobierno de Sixto Durán Ballén. Una verdadera novela, como lo habíamos anticipado. Pasa por Salinas, San Juan de Lachas y Lita. Es decir, por los mismos lugares que nos resultan tan familiares luego este periplo histórico que hemos realizado (Nevárez, p. 412). Cabe resaltar que esta célebre obra, luego fue inaugurada en el 2002 en la gestión de la Presidencia Gustavo Noboa.

Un camino de historias y aventuras es la carretera Ibarra – San Lorenzo, con un papel protagónico para su construcción de indígenas, españoles, negros, zambos, mulatos, criollos, curas, militares, escribanos y autoridades de gobierno. Expediciones desde tiempos coloniales hechas con constancia e interés de abrir un camino de salida al mar, para cristalizar sueños de desarrollo comercial en la región. La carretera es un proyecto hecho realidad, pero los sueños de desarrollo comercial en la actualidad, no se cristalizan todavía en beneficio de los pueblos de la Zona Norte  del Ecuador, una deuda pendiente para los Gobiernos de turno.

BIBLIOGRAFÍA

 NevárezB. (2006)  “El Camino a la Mar del Sur” Cuatro Siglos de Patriotismo Frustrado.Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Esmeraldas.

 Suárez G. (1893) “Historia General de la República del Ecuador N°53”. Publicaciones Educativas Ariel. Quito – Guayaquil.

 Suárez G. (1892) “Historia General de la República del Ecuador N°67”. Publicaciones Educativas Ariel. Quito – Guayaquil.

 

Tobar C. (1985) “Monografía de Ibarra”. Municipio de San Miguel de Ibarra. Centro de Ediciones Culturales de Imbabura. Ibarra.

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ENSAYO El valor de las ideas pedagógicas en el Ecuador

Por Juan Javier Arroyo

                 “El maestro de niños provee al ser moral de la República”.  Eugenio Espejo           

El Ecuador posee un rico patrimonio de ideas pedagógicas que no es cultivado en la acción formativa, en razón de la carencia de una propuesta de modelo pedagógico nutrido también de los aportes nacidos en el territorio ecuatoriano. Es indiscutible el caudal de conocimientos en el ámbito pedagógico del país,  por lo que es necesario realizar una labor que devele, explore y fomenta el potencial cultural del pensamiento nacional  a nivel de la pedagogía. Ahí está la importancia de analizar y reflexionar sobre el valor de algunos planteamientos pedagógicos vigentes hoy en día,  de ilustres personajes de la nación, y de la Cosmovisión Andina, referentes para configurar una educación de país, con valores de justicia social, civismo, solidaridad, convivencia armónica,  respeto, responsabilidad, cooperación, unidad, libertad y desarrollo de competencias o aptitudes.

Todos los esfuerzos que se hagan para fomentar  el desarrollo  del pensamiento pedagógico ecuatoriano es concretar  ideales del tipo de persona que se quiere formar, en base a una realidad, necesidades concretas históricas y actuales. La sociedad ecuatoriana demanda un modelo pedagógico que se alimente también del vasto campo de las ideas producidas en territorio, un modelo que recoja entre otros aspectos las relaciones predominantes en el acto de enseñanza y aprendizaje,  que permita entender la educación del país, y de respuestas a preguntas como ¿Qué tipo de ser humano se va a formar? ¿Cómo se va a llevar a cabo la formación? ¿Quién debe impulsar el proceso educativo?

Es importante manifestar que la pedagogía es un arte de enseñanza universal, y en este sentido existen corrientes, modelos y teorías a nivel mundial referentes en muchos países para la práctica educativa en las aulas. El Ecuador no es la excepción, y en su currículo expresa la influencia de modelos pedagógicos contemporáneos, a saber: Pedagogía Tradicional, que se propone lograr el aprendizaje mediante la transmisión y repetición de informaciones; Pedagogía Activa, con su prioridad dada en la acción, la manipulación y el contacto directo con los objetos; Las Corrientes Constructivistas, nacidas de los postulados de la psicología genética proponen el desarrollo del pensamiento y la creatividad como la finalidad de la educación; y, finalmente Pedagogía Conceptual, cuyo propósito fundamental es formar hombres y mujeres amorosos, talentosos intelectualmente y competentes expresivamente.. En efecto, aportes fundamentales a la educación por parte de estudiosos e investigadores reconocidos como Merani,  Lev Vygotsky, Ausubel, Piaget, Luria, Montessori, Miguel de Zubiría, Rousseau,  Decroly, Freire, entre otros.

Contribución muy esencial en el fomento de la educación en el país, y que ha ayudado mucho en la acción de enseñanza  en las aulas, pero es necesario también dar una mirada a nuestra realidad histórica, social y pedagógica, para ir forjando un pensamiento pedagógico ecuatoriano  que no obedezca solo a pedagogías de otros países, sino que se sostenga también de ideas originadas en el territorio nacional, y de esta manera tener un sólido sistema educativo que responda a las demanda de la sociedad del siglo XXI.

El país tiene una riqueza de ideas sobre temas de pedagogía y educación, remontadas desde épocas precolombinas con las culturas prehispánicas, y su cosmovisión del mundo andino, entendida como una forma singular de vida y convivencia entre seres humanos, y con la naturaleza. Muñoz (s/f), introduce algunos conceptos que maneja la cultura quichua, y refleja la riqueza  e idiosincrasia de esta  cosmovisión. Por ejemplo: AYNI (para otros AINI) Forma de hacer el trabajo colectivo, solidario, cooperante. Sistema de ayuda mutua que consiste en que cada familia ayudaba a sus vecinos con cargo de reciprocidad. Forma de trabajo de ayuda mutua: “Hoy por mi mañana por ti”. Intercambios, servicios que se prestan entre iguales  por estricta justicia. Relaciones de reciprocidad […]. AYLLU. – El ayllu es la unidad local, [que a su vez] el nivel total en el que se da el curso de la cultura fragmentaria en cada ayllu, en cada región… lo que ocurre en un ayllu no es necesariamente conocido por los otros ayllus que son parte de la misma localidad. La familia estaba organizada sobre la base del ayllu, que era una forma comunitaria de organización que suponía vínculos de consanguinidad, de descendencia patrilineal (p.3, 4).

Las relaciones de convivencia en la cultura quechua están orientadas por principios que promueven una sociedad con valores de solidaridad, superación colectiva y servicio. Reciprocidad o principio del don: dar para recibir, recibir para comprometerse devolver, en una solidaridad recíproca  al interior del ayllu. Competitividad: entre los miembros de un ayllu y entre ayllus, que facilita en gran manera servir más y mejor a la comunidad. El yo colectivo está por encima del yo individual: El prestigio personal surge a través del servicio colectivo, y que tiene como consecuencia la no individualización del mérito y del beneficio (Muñoz, p.22).

La universalidad de esta concepción del mundo y su repercusión en un anhelado cambio de nuestra sociedad, sitúa a la Cosmovisión Andina y, más aún, a la cultura latinoamericana actual-formando ayni entre lo andino y lo occidental y deshaciendo  el tupay que mantienen actualmente-en una posición tal que la hace capaz no sólo de encontrar fundamento a una identidad nacional y continental sino-lo que es más importante-contribuir decisivamente en la revitalización del pensamiento, la cultura y la vida del hombre del siglo XXI ( Muñoz, p.23).

La Cosmovisión Andina evidencia la cultura de una sociedad justa y equitativa, fundada en valores humanos muy arraigados de solidaridad, responsabilidad, cooperación, servicio, organización y respeto. Y es por ello que Ponce de León manifiesta la necesidad de conocer y recuperar el pasado cosmogónico y cosmológico quechua para una mayor comprensión de nuestra realidad pasada, presente y su proyección al futuro. Nuestra raza ha perdido el contacto con la tradición y ya  conoce nada de ancestros; ignora qué fue y se asimila con muchas dificultades a nuevas formas de vida… En fin, investigar y asimilar todo lo que sea bueno para todos. Investigar con humildad; pasar de la ignorancia al aprendizaje, para luego ingresar en la sabiduría.  (Muñoz, p.25).

Por otro lado, en tiempos coloniales surge la figura de un excelente exponente de la pedagogía  Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo, nacido en el siglo XVIII,  de las Luces, del pensamiento ilustrado en Europa. Espejo, un talento que brilló con luz propia en la colonia, y fue luz para los oprimidos por el poder. Y pensando en el futuro de su pueblo no escatimó esfuerzos en prepararse, así que realizó estudios de Derecho, Medicina, Higiene, Investigación, Periodismo, e hizo aportes en la educación muy valiosos para el fomento de un pensamiento pedagógico ecuatoriano.

Como muchas facetas de su vida, es un verdadero visionario en el campo educativo. Agudo observador de la realidad docente de su época, critica duramente los sistemas, métodos y formas de enseñanza, así como planes y programas de estudio en sus escritos llenos de criterios didácticos y pedagógicos. (Freire 1985, p.50).

En el “NUEVO LUCIANO” en “MARCO POCIO CATON” y en la “CIENCIA BLANCARDINA” hizo ya una breve revisión y crítica de los estudios filosóficos-teológicos y planteó su reforma. Pero donde surge realmente la figura de Espejo, como teóricos de la educación, como pedagogo innovador, como maestro y educador de pensamiento ilustrado es en su periódico. Ya en las páginas de la INSTRUCCIÓN PREVIA “se metió en una verdadera teoría de la educación, su génesis, sus fines…”

He aquí lo que podría ser el DECÁLOGO EDUCATIVO de Espejo con lo más destacado de su pensamiento pedagógico: Primero NECESIDAD DE LA EDUCACIÓN PREESCOLAR, “Créame que desde los primeros días, aquellos en que el niño empieza hablar puede Ud.… enseñarle a hacer uso de la razón, esto es, acostumbrarle a que piense y haga su verdadero raciocinios”  “Si el hombre se ve en inevitable necesidad de hacer uso de este talento (de observación) desde los primeros días de la infancia, es visto que de este principio depende  el que él (niño) vaya sucesivamente llenándose de ideas, comparando los objetos, distinguiendo los seres”; Segundo IMPORTANCIA DE LA ESCUELA PRIMARIA  “Las escuelas de primeras letras son las que forman el ser científico, moral y religioso de la república”; Tercero EDUCACIÓN INTEGRAL, concede importancia a la educación moral y al cultivo de “Todas las virtudes” y luego a la instrucción. Se dirige al maestro diciéndole “Usted pule, adorna, fabrica, tornea las costumbres todas de su tierno discípulo, y le saca de sus manos… respetuoso a sus padres, adorador verdadero de Dios…” Educación, instrucción. He ahí dos conceptos fundamentales para una moderna actitud pedagógico-docente; Cuarto ENSEÑANZA INDIVIDUALIZADA, atendiendo a las diferencias individuales. “Pero, maestro mío, Usted debe enseñar a sus discípulos, según la capacidad de cada uno de ellos” Es maestro de libertad y confianza a sus discípulos: “Dé usted licencia a sus niños que hablen”. “…  Entonces, maestro mío converse a la larga con  todos sus discípulos, inspíreles en el aprecio del verdadero honor, Usted anuncia al niño las delicias de la libertad… Mire Usted cómo está en su arbitrio construir el ser moral de las repúblicas”; Quinto ENSEÑANZA PRÁCTICA para que salgan de la escuela con “ciertas noticias” (conocimientos, destrezas) adecuadas a hacer sufrible la vida común.” Enseñanza de la vida real, en la vida y para una vida más digna diría Espejo; Sexto ADECUADA METODOLOGÍA para que el maestro imparta conocimientos en forma “Sencilla, fácil y clara; Séptimo FUNCIONALIDAD EN LA ENSEÑANZA DEL IDIOMA para que los niños aprendan a “leer bien, hablar bien y escribir bien” debe ser la principal preocupación del maestro de “una lengua tan abundante, tan armoniosa y en el día tan sabia como se ha vuelto la nuestra”; Octavo EDUCACIÓN PARA LA LIBERTAD, “Maestro mío, usted anuncia al niño las delicias de la libertad”; Noveno FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN DOCENTE, consideró que es un “ error craso y vicio origen de muchos vicios morales y políticos” el que en época “los perdularios y pordioseros que medio saben hablar, leer y escribir” sean regularmente los maestros de escuelas. Los educadores, los maestros según Espejo, deben ser los “hombres más sabios y más condecorados, porque el mayor esmero y cuidado se debe poner en el cimiento de la casa”. Reivindica,  entonces la misión y profesión del maestro y su rol en la sociedad exigiendo para él, sólida formación cultural, científica y pedagógica, así como una gran calidad humana porque “enseña con su ejemplo”; Diez NO A LA LETRA CON SANGRE ENTRA, el maestro debe “hacerse primero amar que temer”(Freire 1985, p. 52-56).

Espejo un visionario y adelantado de sus tiempos dejó un legado extraordinario de ideas y pensamientos en la pedagogía, y que tienen vigencia en la exigente sociedad presente, ya que propone una educación de amor, una educación que enrole a maestros talentosos para la enseñanza y la convivencia armónica en el aprendizaje, una educación sólida en las primeras etapas del estudiante, una educación sostenida en las realidades de la vida, una educación para la libertad, y una educación que promueva el cultivo de valores y habilidades. Lecciones  muy valiosas para la formación dignas de ser tenidas en cuenta en la acción pedagógica para enfrentar las demandas sociales que parecieran no encontrar eco en la educación de nuestros tiempos.

Otro exponente del pensamiento pedagógico es Simón Rodríguez, un educador que tuvo la tarea de tutor del Libertador Simón Bolívar, quién expresa su propuesta educativa en el documento Consejos de amigo dados al colegio de Latacunga, que dice: Señor doctor Don Rafael Quevedo, Rector del Colegio de San Vicente, en Latacunga, Señor: Usted me pide un reglamento, que rija la primera escuela: le daré mis ideas, para que las combine con las suyas y lo forme; Acostúmbrese al niño a ser: veraz, fiel, servicial, cometido, benéfico, agradecido, consecuente, generoso, amable, diligente, cuidadoso, aseado…; El reglamento se divide en tres partes: Ramos de enseñanza, método y modo de enseñar, conducta del maestro con los discípulos; Piénsese en las funciones del maestro, en la primera escuela, y se verá que sigue virtualmente enseñando a aprender en las otras edades; El buen éxito, en todas las carreras depende, casi siempre, de los primeros pasos, que se dan en ellas; Estos pasos se enseñan a dar en la primera escuela: allí empieza la vida de las relaciones, con las cosas y con las personas; luego, la primera escuela es, la escuela por antonomasia; las demás, son aplicaciones de sus principios para hacerlos trascendentes; La Primera Escuela es un suplente de la potestad paterna, en las funciones de instruir y educar; porque es imposible! Que todos los padres sean instruidos, que sepan y quieran enseñar, y que tengan tiempo y lo necesario para enseñar. La paciencia y el gusto son raros, hasta en los que se dedican a enseñar; El magisterio es una profesión. El que reemplaza a los padres de familia, ejerce las funciones de Padre Común, por consiguiente debe ser elegido por sus aptitudes que son: ser dueño de la materia que promete enseñar, conocer el arte de enseñar, que consiste en saber llamar, captar y fijar la atención. Estas aptitudes  no bastarán sino tiene genio para insinuarse, e ingenio para crearse medios de conseguir los fines que se propone, en cada ramo de enseñanza; Maestro es el dueño de los principios de una ciencia, o de un arte, sea liberal, sea mecánico, y que, transmitiendo sus conocimientos, sabe hacerse entender y comprender, con gusto (Banco Central del Ecuador 1988, p. 229; 232-234; 236; 241, 242).

Explícito Rodríguez en sus consejos al  Colegio de Latacunga, ideas encaminadas principalmente a tres elementos fundamentales como es la formación en valores humanos, énfasis en la Primera Escuela para sentar las bases del éxito educativo estudiantil, y la inclusión de maestros con mística, vocación, creatividad y capacidad para hacer de la acción pedagógica una tarea de calidad con resultados positivos para la educación y la sociedad.

Contextualizando lo mencionado, son trascendentales los aportes al pensamiento pedagógico ecuatoriano de la cultura andina, Espejo y Rodríguez, que son ejemplos de todo el bagaje cultural de las ideas en el país, al igual que Vicente Rocafuerte defensor de la educación pública para la libertad, el ejercicio de derechos y deberes, y promotor del cultivo de la inteligencia de las grandes masas;  Montalvo hombre autodidacta, entregado a la lucha por la justicia social en favor del pueblo; Mera entrega responsabilidad educativas a la familia, ya que es la primera escuela de la sociedad, y los aprendizajes en este entorno están establecidos en relación a los padres y demás familiares, lo que  él llama « La Escuela Doméstica »; y, Malo promotor de la educación popular, mediante la formación en artes y oficios, como alternativa para el desarrollo y cultivo de aptitudes del pueblo en procura de fomentar las industrias, medio de trabajo de gran demanda y oferta en el territorio nacional. Notables de las ideas  y tantos otros que esperan ser develados para dar luces en la ardua labor pedagógica de formación en el Ecuador.

Las ideas están ahí, esperando ser incorporadas en el sistema educativo nacional para configurar en base a las realidades de la nación los fundamentos epistemológicos, ontológicos, pedagógicos, psicológicos y sociológicos, componentes imprescindibles en la construcción de  un modelo pedagógico con características propias, que ofrezca respuestas a las preguntas ¿Qué tipo de ser humano se va a formar en el Ecuador? ¿Cómo se va a llevar a cabo la formación? ¿Quién debe impulsar el proceso educativo?

Bibliografía:

Freire M. (1985)  “Eugenio Espejo”. Forjadores de la Historia. Editorial Pedagógica Freirhe. Riobamba-Ecuador.

Banco Central del Ecuador 1988 “Pensamiento Pedagógico Ecuatoriano”. Corporación Editora Nacional. Quito.

 Muñoz J. (s/f) “Hacia Una Pedagogía Prospectiva”. Colección Nueva Universidad N° 2. Editorial U. T. P. L. Loja – Ecuador.

 

 

 

 

 

 

 

ENSAYO LA NACIONALIDAD ES UN DERECHO HUMANO

Por Juan Arroyo C.        

Toda persona tiene derecho a una nacionalidad, que le garantice el ejercicio de ciudadanía en lo civil, político, social,  económico y cultural, y también pueda gozar de amparo de un determinado Estado. En otras palabras, se crean las condiciones necesarias para  prevenir la discriminación, aspecto que no le permite llevar su vida en un entorno de igualdad, justicia y libertad. Ciertamente, la nacionalidad es un derecho humano,  estipulado en la normativa nacional e internacional, y que avala la obligatoriedad de amparo por los Estados y organismos internacionales, por lo que es esencial  comprender  y reflexionar en torno a lo estipulado en el Derecho Internacional, y la Constitución de la República del Ecuador, para hacer conciencia de la implicación trascendental del respeto a este derecho como un bien de desarrollo personal y profesional.

En este contexto, es necesario reiterar que toda persona necesita protección por parte de los Estados y los Organismos Internacionales, ya que son los principales actores de la aplicación de los procesos concernientes a la nacionalidad, en procura de eliminar los diversos casos de desigualdad e injusticia social que se puedan presentar. En esta línea, el ordenamiento jurídico internacional reconoce la libertad de toda persona a adquirir, cambiar o conservar una nacionalidad, conforme a las legislaciones internas de cada país. Este reconocimiento del Derecho Internacional de la nacionalidad se lo hace mediante instrumentos legales, como por ejemplo: La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), art. 15.1 “Toda persona tiene derecho a una nacionalidad”, art. 15.2 “A nadie se privará de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad”; y, la Declaración Americana de los Derechos y deberes del Hombre (1948), art. 18 “Toda persona tiene derecho a la nacionalidad que legalmente le corresponde y el de cambiarla, si así lo desea, por la de cualquier otro país que esté dispuesto a otorgársela”.

El Ecuador consecuente con la normativa internacional de protección de la nacionalidad de una persona, establece en la Constitución (2008), mandatos legales para garantizar el ejercicio pleno de este derecho humano. Así lo expresa el art. 6   […] La nacionalidad ecuatoriana es el vínculo jurídico político de las personas con el Estado, […]. La nacionalidad ecuatoriana se obtendrá por nacimiento o por naturalización y no se perderá por el matrimonio o su disolución, ni por la adquisición de otra nacionalidad.

La nacionalidad ecuatoriana por nacimiento, según el art. 7 de la Constitución corresponde a: Las personas nacidas en el Ecuador; Las personas nacidas en el extranjero de madre o padre nacidos en el Ecuador; y sus descendientes hasta el tercer grado de consanguinidad; Las personas pertenecientes a comunidades, pueblos o nacionalidades reconocidos por el Ecuador con presencia en las zonas de frontera. Mientras que la nacionalidad por naturalización de acuerdo al art. 8 atañe a las siguientes personas: Las que obtengan la carta de naturalización; Las extranjeras menores de edad adoptadas por una ecuatoriana o ecuatoriano, que conservarán la nacionalidad ecuatoriana mientras no expresen voluntad contraria; Las nacidas en el exterior de madre o padre ecuatorianos por naturalización, mientras aquéllas sean menores de edad; conservarán la nacionalidad ecuatoriana si no expresan voluntad contraria; Las que contraigan matrimonio o mantengan unión de hecho con una ecuatoriana o un ecuatoriano, de acuerdo con la ley; y, Las que obtengan la nacionalidad ecuatoriana por haber prestado servicios relevantes al país con su talento o esfuerzo individual. Quienes adquieran la nacionalidad ecuatoriana no estarán obligados a renunciar a su nacionalidad de origen. La nacionalidad ecuatoriana adquirida por naturalización se perderá por renuncia expresa.

En estos procesos, el país ha implementado protocolos para hacer de los trámites de nacionalidad más efectivos, en los casos establecidos en la Constitución, como por ejemplo naturalización mediante carta de naturalización,  naturalización por matrimonio o unión de hecho, naturalización por haber prestado servicios relevantes al país, renuncia de nacionalidad ecuatoriana, expedición de Certificado de no naturalizado en Ecuador. Es notorio, la gran cantidad de solicitudes para adquirir la nacionalidad, “El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana registró que Colombia 1.527, España 1.052, Cuba 820, Estados Unidos 654 y Venezuela 262 son los principales solicitantes de la nacionalidad ecuatoriana […].

En lo que va del año 2018 se atendieron 124 pedidos, entre emisión de cartas de naturalización, declaratorias y reconocimientos de nacionalidad, es decir, por el tiempo de permanencia en Ecuador, matrimonios y uniones de hecho, y naturalizaciones de hijos menores de edad.

La mayor demanda se produjo de los años 2013 a 2015; la mayoría de casos se tramitaron como cartas de naturalización y matrimonios y uniones de hecho, que son las vías que contempla la Ley de Movilidad Humana. La adopción de la nacionalidad ecuatoriana se produce después de cumplir el requisito de una residencia de al menos tres años, de forma regular y permanente. También hay naturalización por matrimonio o unión de hecho por dos años, que es el tiempo mínimo contemplado en los requisitos para el proceso de nacionalidad; Actualmente el trámite se ha desconcentrado en el exterior, y se puede hacer a través de los consulados de Ecuador en todo el mundo” ( Ecuavisa, 2018).

Lo fundamental  en un Estado que respeta los derechos humanos es su lucha para evitar la «apatridia», que se refiere a la carencia de  nacionalidad de un individuo, con consecuencias graves, ya que no gozaría en su plenitud de beneficios sociales, y además su misma condición de apátrida lo hace una persona sin identidad frente a una nación, es decir sin una ciudadanía que le faculte hacer uso de derechos elementales de salud y educación. En buena hora, cabe mencionar que el derecho internacional protege a los apátridas, y se lo evidencia en  el Convenio de Ginebra de 1951, sobre la situación jurídica de los refugiados, y por el Convenio relativo a la situación de las personas apátridas de 1954, instrumentos legales reguladores para el buen trato en el país donde se encuentren.

Sin embargo vale hacer hincapié que las personas más vulnerables para vivir esta condición de apátridas son los niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo la historia de la pequeña Satya nacida en territorio ecuatoriano, hija de dos ciudadanas inglesas, y que se le negó su inscripción en el Registro Civil por tener dos mamás. Cualquiera que sea la razón de la negación del derecho de inscripción para obtener la ciudadanía ecuatoriana a Satya fue una violación a los derechos humanos;  Una violación de la Declaración Universal de Derechos Humanos art. 15.1 “Toda persona tiene derecho a una nacionalidad”, art. 15.2 “A nadie se privará de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad”; y, la Declaración Americana de los Derechos y deberes del Hombre art. 18 “Toda persona tiene derecho a la nacionalidad que legalmente le corresponde […]”; Una violación a la Constitución de la República del ecuador  art. 6   “[…] La nacionalidad ecuatoriana se obtendrá por nacimiento […]”, la nacionalidad ecuatoriana por nacimiento art. 7 corresponde a: “Las personas nacidas en el Ecuador […]”; Una violación al Código de la Niñez y Adolescencia art. 12 “En la formulación y ejecución de las políticas públicas […], debe asignarse prioridad absoluta a la niñez y adolescencia, […]. En caso de conflicto, los derechos de los niños, niñas y adolescentes prevalecen sobre los derechos de los demás”,  art. 11 “El interés superior del niño es un principio que está orientado a satisfacer el ejercicio efectivo del conjunto de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; e impone a todas las autoridades administrativas y judiciales y a las instituciones públicas y privadas, el deber de ajustar sus decisiones y acciones para su cumplimiento”,  art. 6 “Todos los niños, niñas y adolescentes son iguales ante la ley y no serán discriminados por causa de su nacimiento, nacionalidad, edad, sexo, etnia; color, origen social, idioma, religión, filiación, opinión política, situación económica, orientación sexual, estado de salud, discapacidad o diversidad cultural o cualquier otra condición propia o de sus progenitores, representantes o familiares”, art. 33 “Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la identidad y a los elementos que la constituyen, especialmente el nombre, la nacionalidad y sus relaciones de familia, de conformidad con la ley. Es obligación del Estado preservar la identidad de los niños; niñas y adolescentes y sancionar a los responsables de la alteración, sustitución o privación de este derecho”, art. 35 “Los niños y niñas tienen derecho a ser inscritos inmediatamente después del nacimiento, con los apellidos paterno y materno que les correspondan. El Estado garantizará el derecho a la identidad y a la identificación mediante un servicio de Registro Civil con procedimientos ágiles, gratuitos y sencillos para la obtención de los documentos de identidad”.

 Es importante reconocer la decisión con fecha 29 de Mayo de 2018 por parte  de la Corte Constitucional de aceptar la acción de protección que permite inscribir en el Registro Civil a Satya y su hermano ArundelEsto es un avance en temas de derechos humanos en el país, principalmente en la eliminación de los hechos de discriminación. Quizá muchas personas no estén de acuerdo con esta decisión de la corte, es respetable todos los criterios que se puedan emitir en torna a esta acción de protección, ya que estamos ante una sociedad diversa en pensamiento, creencias, principios y valores, pero la verdad es el «DERECHO DE LA NIÑA A TENER NACIONALIDAD», eso es irrenunciables y está por encima de todas las cosas, y el Estado es el llamado a salvaguardar este derecho, con protocolos idóneos que velen por el Interés Superior del Menor. Aquí la noticia completa sobre la niña Satya: 2 NIÑOS SERÁN REGISTRADOS CON APELLIDOS DE SUS DOS MADRES “Este 29 de mayo, la Corte Constitucional (CC) aceptó la acción de protección presentada por las ciudadanas inglesas Nicola Susan Rothon y Helen Louise Bicknel, para inscribir a su hija Satya Amany y su hermano Arundel, con sus dos apellidos. Este recurso lo presentaron junto a la Defensoría del Pueblo en septiembre del 2012, y fue admitido a trámite en septiembre del 2014 por la CC.

La noticia no ha sido aún oficializada, pero trascendió que la resolución se tomó con 5 votos a favor, 3 en contra y una abstención. La pequeña Satya nació en Ecuador, pero no había podido ser inscrita en el Registro Civil porque el Estado no le permitía legalmente tener dos mamás.

La pequeña es la hija de una pareja de lesbianas británicas que residen desde hace más de diez años en Ecuador y que ha buscado registrar con sus dos apellidos a la niña, nacida en diciembre de 2011 tras la inseminación artificial de una de las mujeres.

La pareja tiene otro hijo por el que reclamaban el mismo derecho y quien fue concebido de la misma manera. Ellas mantienen una unión de hecho desde el 2010.

Según una nota publicada por BBCMundo en el 2016, el Registro Civil de Ecuador aseguraba que sí podía inscribir a la menor, pero en su cédula de identidad solo iba a aparecer el apellido de la mujer que la concibió. Pero la pareja formada por Helen Bicknell y Nicola Rothon no estaba dispuesta a que se inscriba a la niña al igual que una hija de madre soltera, pues sentían que se afectaban sus derechos” (Ecuavisa 2018).

Está verdad,  la nacionalidad es un bien humano que entrega una ciudadanía de una nación a una persona, y que además le permite la integración a la sociedad con derechos y responsabilidades, por lo que en ningún país se debe violentar este derecho a un individuo. Sin embargo, es preciso decir que el dar por parte del Estado una nacionalidad y el de recibirla por una persona, conlleva procesos responsables. Procesos responsables para ambas partes, entendiendo el sentido de lo que es la Patria, y trabajar por engrandecerla con valores cívicos y amor, ya que es como nuestra madre. Es imperioso que cada persona en el  momento de tener la ciudadanía ecuatoriana honre sus símbolos principales,  la Bandera, el Escudo y el Himno; Observe fielmente el cumplimiento de sus  leyes,  respetando a  las  autoridades legalmente establecidas, cuidando por su progreso, pagando cumplidamente sus  impuestos, resguardando sus bosques, sus mares, sus ríos, montañas, monumentos, patrimonio natural y cultural; Abstenerse de todo acto de depredación contra la flora y la fauna que vive y vegeta en nuestro territorio; Contribuya en la medida de sus posibilidades al sostenimiento de obras culturales y sociales; y; Forjar una labor en donde no se limiten los esfuerzos por mejorar la calidad de vida personal y colectiva, donde reine la soberanía, libertad, justicia, paz y humanidad. En síntesis la nacionalidad es un derecho humano, que genera obligaciones y compromiso con la Patria.

BIBLIOGRAFÍA

  • Constitución de la República del Ecuador. Asamblea Nacional del Ecuador. Publicado en el Registro Oficial de 20 de Octubre de 2008.
  • Código de la Niñez y Adolescencia, 2003. Leyes de Familia. República del Ecuador. Edi-GAB.
  • Declaración de los Derechos Humanos (1948). Naciones Unidas. Recuperado de http://www.un.org/es/documents.
  • Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, 1948. OEA-CIDH Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Recuperado de http://www.un.org/es/documents.
  • Convenio de Ginebra Sobre la Situación Jurídica de los Refugiados,1951. Recuperado de acnur.org.
  • Convenio relativo a la Situación de las Personas Apátridas (1954). Naciones Unidas. Derechos Humanos. Recuperado de ohchr.org.
  • Ecuavisa, 1 de mayo de 2018. Noticia “Qué países solicitan más la nacionalidad ecuatoriana”. Recuperado de .ecuavisa.com.
  • Ecuavisa, 29 de mayo de 2018. Noticia “2 Niños serán registrados con apellidos de sus dos madres”. Recuperado de ecuavisa.com.

 

¡EDUCACIÓN INCLUSIVA PARA ESTUDIANTES CON ALTAS CAPACIDADES EN ECUADOR!

    Por Juan J. Arroyo  C.                                                                                                                           
21/05/2018

En el Ecuador, el tema de la educación de altas capacidades es una innegable preocupación de las comunidades de aprendizajes. ¿Por qué? Porque la acción pedagógica no es suficiente para dar respuestas y atención adecuada a las diferentes manifestaciones intelectuales, praxiológicas, sociales y afectivas, que puedan presentar los estudiantes con cualidades diferenciadas a lo normal, lo que genera en muchos de los casos consecuencias graves en el desarrollo personal y profesional. En efecto, los estudiantes con altas capacidades imponen una educación inclusiva que atienda sus necesidades de aprendizaje, por lo que es importante contextualizar sus realidades, en procura de plantear alternativas adecuadas en beneficio de su formación.

Sobre el tema de altas capacidades existen diversidad de definiciones y conceptualizaciones, incluso categorías o clasificaciones de acuerdo al tipo de habilidad o capacidad, y en este caso se puede nombrar a los superdotados, talentosos, genios, prodigios, excepcionales, precoz, índigo… cada uno con sus características  propias. Sus cualidades no son muy comunes, y se manifiestan en lo intelectual, social, espiritual, afectivo y aptitudinal. Por lo general, alcanzan el máximo de la expresión de la inteligencia humana, están dotados de talentos especiales innatos para llevar a cabo determinadas actividades, comprenden a un alto nivel, son curiosos, plantean preguntas fuera de lo común, son creativos, pueden ser hiperactivos, impulsivos, pocos sociales, afectivos, entre otras peculiaridades.

Es evidente los avances del país en temas de inclusión y capacidades especiales, con un buen ganado prestigio a nivel regional  en la labor de ejecución de políticas sociales en beneficio de las personas con discapacidad en especial los programas Misión Manuela Espejo y Joaquín Gallegos Lara con indicadores positivos. Pero todavía hay una deuda con un grupo de personas, los niños, niñas y jóvenes con altas capacidades, sector con necesidades especiales que  todavía no es atendido como lo manda las Leyes ecuatorianas para favorecer el desarrollo de sus potenciales.

Una deuda con el sector de altas capacidades que contrasta a lo estipulado en las leyes ecuatorianas, para citar: la Constitución de la República del Ecuador en su artículo 343 establece que “El sistema nacional de educación tendrá como finalidad el desarrollo de capacidades y potencialidades individuales y colectivas de la población, que posibiliten el aprendizaje, y la generación y utilización de conocimientos, técnicas, saberes, artes y cultura; Por su parte el artículo 48 de la LOEI, determina que “Las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos con dotación superior tendrán derecho a la educación especial correspondiente a sus capacidades; El Reglamento General a la LOEI, publicado en el suplemento del Registro Oficial 754 de 26 de julio de 2012, en su artículo 228 establece que “Son estudiantes con necesidades educativas especiales aquellos que requieren apoyo o adaptaciones temporales o permanentes que les permitan o acceder a un servicio de calidad de acuerdo a su condición. Estos apoyos y adaptaciones pueden ser de aprendizaje, de accesibilidad o de comunicación. Son necesidades educativas especiales no asociadas a la discapacidad las siguientes: […] 3. Dotación superior: altas capacidades intelectuales […]”;y, el Acuerdo Ministerial 00080 del 29 de agosto de 2016del Ministerio de Educación establece direccionamientos para el tratamiento de los estudiantes con altas capacidades, con normativas de regulación de los procesos de detección y valoración, atención educativa, evaluaciones de aprendizajes y promoción aplicables a estudiantes con necesidades educativas especiales asociadas a la dotación superior (Altas capacidades) en el Sistema Educativo Nacional.

Ciertamente,  los estudiantes con altas capacidades, como lo tipifica la normativa son sujetos con necesidades educativas especiales, con derechos garantes de su pleno desarrollo, pero este es un campo de acción poco abordado en el país, incluso son escasas las estadísticas y estudios que muestren sus realidades a nivel nacional, lo que no hace posible  emprender acciones adecuadas de atención en el sistema educativo. Ellos están en las aulas, esperando por una atención que los incluya como seres con aspiraciones y necesidades dignas de ser atendidas.

Muy claro, la necesidad de promover una educación inclusiva también para los estudiantes con altas capacidades que atienda sus necesidades, para un pleno aprendizaje, participación  y desarrollo en los centros educativos, y así evitar la inhibición de las potencialidades.  Una educación inclusiva que genere procesos de educación en la diversidad, lo que implica hacer una profunda reforma de componentes curriculares, gestión organizacional, y de desarrollo de la acción pedagógica docente.

Una educación inclusiva con docentes competentes en lo pedagógico, social, afectivo y científico, que puedan educar en la diversidad, que sepan reconocer potencialidades y dificultades estudiantiles. En otras palabras, los estudiantes con altas capacidades necesitan verdaderos mediadores pedagógicos que sean orientadores de los aprendizajes y no transmisores de información, que promuevan el aprendizaje cooperativo como influencia positiva de fomento del espíritu solidario, con actitud no autoritaria, amabilidad y consideración para cada uno, formas agradables de buen trato, interés por los problemas de sus alumnos, capacidad de adaptación,  y habilidad para la enseñanza.

Una educación inclusiva necesita la participación activa de los padres de familia, guiando y motivando para propiciar ambientes de confianza en los aprendizajes de altas capacidades, sin presión a los procesos de enseñanza, pero con gran compromiso de responsabilidad en el apoyo de la acción pedagógica de educación de sus hijos.

Una  educación inclusiva demanda la participación del Estado ecuatoriano con inversión en capacitación, implementación de innovaciones pedagógicas,  promover la investigación. Hay que trabajar para superar los obstáculos en el sistema educativo que no permiten una adecuada atención a los estudiantes con altas capacidades. Superar la poca preparación y conocimiento de los padres de familias, docentes y administradores educativos en el tema.

Necesitamos una educación inclusiva para altas capacidades con programas de trabajo a nivel nacional, direccionados por profesionales en el área, que orienten y capaciten a docentes, padres de familia, y administradores educativos, con el propósito  desarrollar el máximo potencial de los niños, niñas y jóvenes, y hacer de  este sector seres felices en su vida profesional y personal, con incidencias positivas en la sociedad.

Bibliografía

  • Constitución de la República del Ecuador. Publicada en el Registro Oficial 20 de Octubre de 2008.´
  • Ley Orgánica de Educación Intercultural. Registro Oficial N°417 (actualizado diciembre de 2016). Ministerio de Educación del Ecuador.
  • Acuerdo Ministerial 00080 del 29 de agosto de 2016 del Ministerio de Educación del Ecuador.

Orígenes de los Primeros Contingentes Negros en la Zona del Pailón

Por MSc. Juan J. Arroyo C.

En tiempos de la Colonia, siglo XVI, los españoles explotaban los recursos naturales del Nuevo Continente, y la mano de obra indígena ya no era suficiente, por cuanto empezaron a tener problemas de salud, debido a que trabajaban en condiciones inhumanas y no rendían lo esperado, de modo que fue necesario la traída de contingentes de esclavos negros, para mejorar la producción minera, junto con actividades complementarias de transporte, servicios domésticos en haciendas, entre otras tareas.

Whitten (1992), cita a Friedemann  quien manifiesta que el contrabando de esclavos era llevado a cabo por los portugueses, holandeses, franceses e ingleses, quienes abastecían a los españoles con contingentes negros, originarios de Guinea Ecuatorial, Región del Río Senegal, Angola, Nigeria, Congo, Sudán, Costa de Oro y el Golfo de Benin o Costa de los Esclavos, obtenidos mediante la caza directa, la violencia y el fraude, para luego ser vendidos a diferentes precios de acuerdo al origen, sexo, edad, condiciones físicas y oficio(p.42).

El comercio de esclavos era una de las actividades más demandadas y lucrativas de la época. La Real Audiencia de Quito, El Virreinato del Perú, La Capitanía General de Venezuela, recibían contingentes negros ingresados por el principal puerto del Virreinato de Nueva Granada “Cartagena de Indias”. Whitten (1992) al respeto menciona: Los esclavos traídos del África eran desembarcados en Cartagena en condición deplorable, desnudos o semidesnudos, y portando una gran cantidad de enfermedades contagiosas […]. Tan pronto llegaban eran medidos, marcados y reducidos de seres humanos a la condición de “piezas de indias” (p.48).

El transporte de los esclavos por vía marítima […], la circulación de los buques negreros daba muestras de una organización financiera que se había preparado cuidadosamente en Europa. Permisos, entre ellos el famoso «asiento» o cosa convenida, contratos, monopolios de Estado, etc. reglamentaban el transporte de los esclavos y con este fin se había establecido en Sevilla una Casa de Contratación. Alemanes, españoles, portugueses, italianos, ingleses, franceses, daneses y otros fletaban barcos que llegaban a las costas de África cargados de productos de trueque e intercambiaban su carga por un cargamento humano […] (Unesco, 2001, p.49).

 En los primeros años de la conquista los negros esclavos introducidos por Cartagena procedían de Guinea y Cabo Verde, pero los enclaves de las costas africanas que proveyeron de esclavos durante toda la trata se extendían desde las costas de Senegambia hasta las de Angola. Entre 1550-1640, cuando la trata estuvo en manos de los portugueses, las tres cuartas partes de los esclavos fueron sacados de Guinea y de Angola. Al intervenir en el tráfico otras potencias europeas se introdujeron cambios en los lugares de procedencia. […]. El esfuerzo por descifrar este cúmulo de denominaciones ha dado resultados positivos en trabajos realizados por Curtin y Aguirre Beltrán y para la Nueva Granada por Germán Colmenares […], ha logrado establecer para algunos períodos el origen africano de los esclavos vendidos en Cartagena. Así, para los años 1705-1748 ha encontrado las siguientes regiones y grupos: SENEGAMBIA — Mandingas, Babara. Costa de LA PIMIENTA — Cetres, Canga. Costa del ORO — Minas, Caramanti. Golfo de BENIN — Ararás, Fon Lucumies, Popo, Aya, Camba, Cotocolí. Golfo de BIAFRA — Carabali, Ibo, Bibi. AFRICA CENTRAL — Congos, Luangos. Para este período, Costa del Oro y el Golfo de Benin proporcionaron más de la mitad de los esclavos. A partir de 1730 el Golfo de Fhafra y Africa Central comenzaron a desplazar esta fuente de aprovisionamiento. El mayor número de esclavos en este período era «minas», procedentes de la fortaleza de Elmina, levantada por los portugueses frente a la costa del Oro. Le siguieron en importancia los «araras», designación genérica para los embarcados en el golfo de Benin. Otras – denominaciones son los «fon», probablemente del sur de Dahomey; los «lucumies», de habla yornba del delta del Níger; los «carabalies», que podían proceder del puerto de Kalabari y serían grupos «Ibo» o «Ijo» o del viejo Calabar y se trataría de grupos «Efik» o «Ibi bio»; los «congos», muy numerosos en Cartagena procedentes de pueblos de habla flantú; los «mandinga», nombre con que se designaba a los procedentes de la región entre Gambia, norte de Gahana y Alto Volta. Otras muchas denominaciones como los angalo, mozambique, etc., aparecen también entre los esclavos vendidos en el puerto de Cartagena durante esos años (Gutiérrez,  s/f., p.193).

 Por otro lado, González(1893),relata que en el siglo XVI, las tierras esmeraldeñas estuvieron muy pobladas; había varias tribus de indígenas, entre las cuales se distinguían las de los Niguas, Lachis, Campaces, Malabas y Cayapas, con idiomas propios. Vivían también varios negros, quienes  eran náufragos que salvaron de un barco, que escolló en las costas de Esmeraldas, y ganaron tierra a nado; internándose después en el país, vinieron a ser los señores de toda la comarca. El principal de estos negros era Alonso Illesca, el cual había vivido en Sevilla y hablaba muy bien el castellano (p.20).

En el siglo XVII, grupos de esclavos negros, conocidos como cimarrones, huyen de las minas de Barbacoa en Nueva Granada, cruzan la frontera, sobreponiéndose a los peligros de la naturaleza y las inclemencias del tiempo, en busca de libertad. Los negros se expandieron por toda la costa Norte del Ecuador, y encontraron en la zona del Pailón, uno de los escenarios ideales para la subsistencia, clima caluroso, manglares y bosques similares a los de sus propios países de donde fueron raptados.Al respecto se sostiene que “Los negros importados para trabajar las minas de la zona de los Barbacoas de Colombia a mediados del siglo XVII son los primeros cuya presencia cerca del norte de Esmeraldas está verdaderamente documentada”  (West, citado por Whitten, 1992, p.42).

Maldonado recorrió una ruta para el camino de Ibarra a Limones, remontando las cabeceras del río San Miguel hasta encontrar una buena vía para subir al centro de Yanaurco, cerca de Otavalo. Entre las motivaciones para emprender dicha obra se encuentra la posibilidad de control de un recurso recién descubierto, el oro del río Santiago, lo que suponía el establecimiento de distritos mineros que podían ser abastecidos con los productos de Ibarra, al tiempo que mantenían habilitada la nueva vía. El contrato de construcción de este camino estuvo a cargo de los mulatos Francisco y Santiago Rosero, vecinos de Palma Real, quienes trabajaron el camino desde Alto Tambo  hasta el río Turubí donde se pensaba establecer el embarcadero, bodegas y casas de viviendas. Con la nueva vía, mineros de Tumaco, Popayán y Barbacoas solicitaron a Maldonado, en su calidad de Gobernador, la adjudicación de tierras realengas para iniciar el entable de las minas, así como el permiso para introducir ganado para la manutención de las cuadrillas de negros que se pensaba trasladar. Estancio Amaral, natural de Barbacoas, propuso como sitios para edificar sus minas aquellos que se encontraban entre Lachas y Malbucho. La documentación certifica la presencia, a partir de 1738, de asentamientos mineros en las márgenes del Santiago, Bogotá, Cachaví, Guembí y Zapallo, cuadrillas que oscilan entre 19 y 55 negros esclavos. También trabajaron los Cayapas, pues la carta enviada por el cacique Gerónimo Udapa al Protector General refiere los malos tratos que les dan españoles, negros y mulatos, así como de la población que se ha reunido  por parte de Maldonado para establecer el puerto denominado Palma Real, donde ellos hacen e servicio de centinelas(Nevárez, 2006, p. 266).

En 1805, “El Presidente de la Audiencia de Quito […] manifiesta que a consecuencia de la Real orden de 28 de Diciembre de 1801, por la cual se mandaron entregar 4 mil pesos para la apertura y establecimiento del camino de Santiago al sur y puerto de la Tola, hizo formar el correspondiente itinerario, levantar la carta geográfica del terreno y después se formalizaron las tres poblaciones de San Francisco de Carondelet, Malbucho y Nacientes; […] Igualmente hace presente que para trabajar en la referida apertura al camino arbitró comprar 52 negros, que según consta costaron con su conducción y manutención 12 653 pesos 6 reales (Nevárez, 2006, p.393).

Por su parte Kolberg (1996), refiere que para 1854 un extraño aspecto, de nada semejante a la comarca selvática de Esmeraldas es el que ofrecen un par de aldeas de negros en el río Santiago, Uimbí  y Cachabí. Parecen prevenir del tiempo de la abolición de la esclavitud. Los primitivos esclavos se fusionaron y se establecieron con la mayor naturaleza como en África (p.208).

En el año de 1899, en Colombia comienza el conflicto violento entre conservadores y liberales “La Guerra de los Mil Días”, que provocó la salida de muchos hermanos colombianos hacia San Lorenzo del Pailón y otros territorios del país.

Como se puede observar la población negra de San Lorenzo del Pailón obedece a un sinnúmero de migraciones desde tiempos coloniales que dejaron una enorme huella africana.  Contingentes negros que llegaron unos en busca de libertad, otros traídos en calidad de esclavos para trabajar en las principales minas, asentadas en Cachaví y Guembí y la construcción del camino de Malbucho. Grupos negros que dieron una nueva fisonomía cultural a la región del Pailón. Una cultura con sus manifestaciones culturales, artísticas, espirituales y sociales, que se expandió por todos los rincones de estas tierras, y que se expresa en sus mitologías, cantos, danzas, cuentos, leyendas, décimas, tradiciones, creencias, y gastronomía, y son referentes de potencial etnográfico las parroquias de Ricaurte, Carondelet, 5 de Junio, Calderón, Santa Rita, San Javier, Urbina y Concepción.

Bibliografía

Whitten N. (1992). Pioneros Negros. La Cultura Afro-Latinoamérica del Ecuador y Colombia.  Centro Cultural Afroecuatoriano. Quito- Ecuador.

 González F. (1893). Historia General de la República del Ecuador. Segunda Edición. Ariel. Guayaquil- Quito Ecuador.

 Nevárez B. (2006). El Camino a la Mar del Sur. Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo Esmeraldas.

 Gutiérrez I. El comercio y mercado de negros esclavos en Cartagena de Indias (1533-1850) Universidad de los Andes-Bogotá. Recuperado de https://revistas.ucm.es/index.php/QUCE/article/viewFile/QUCE8787120187A/1778.

 Unesco (2001). De la Cadena al Vínculo. Una Visión de la Trata de Esclavos. Memoria de los Pueblos. La Ruta del Esclavo. Recuperado de http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001244/124486s.pdf.

 Kolberg J. (1996). Hacia el Ecuador – Relatos de Viaje. Colección Tierra Incógnita. Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ediciones Abya-Yala. Quito – Ecuador.

Fotografía cultural de la parroquia Carondelet – Fuente Nixon Mina.

 

Cultura Indígena Contemporánea “Los Chachis”

Por MSc. Juan Javier Arroyo C.

A partir del siglo V después de la era cristiana, se cierra la historia aborigen del Ecuador antiguo, en razón de que surgieron naciones independientes, que resultaron de la agrupación de pequeñas comunidades o pueblos, para luego dar origen a la formación de confederaciones y reinos de gran envergadura que dominaron y controlaron extensos territorios, gobernados en el poder de un Cacique Mayor o Señor Étnico.

El Padre Juan de Velasco (1789) en sus escritos de la historia del Ecuador, trata de los Reinos que dominaron la época.  Así, manifiesta que en la cordillera de los Andes, existió el Reino de Quito, fundado en su más remota antigüedad por la nación llamada Quitu, gobernada por el Rey Quitu, y constituido por más de 40 provincias, que duró algunos siglos hasta que fue conquistado cerca del año mil después de la era Cristiana por los Caras, al mando de Carán Scyri, que también ocupó Atacames en las costas de Esmeraldas. En 1487 los Incas con el triunfo de Huaynacápac, acompañado de la mayor y más memorable entre todas sus conquistas, sometieron a los Caras, y luego fueron expandiendo sus dominios a otros territorios. Finalmente en 1533 los españoles conquistan el reino de los Incas, terminando así con uno de los más grandes imperios de la era precolombina (p. 29-57).

En este ambiente de guerras y conquistas, innumerables culturas fueron invadidas por los Incas, y luego por los españoles. No obstante, hubo pueblos que no aceptaron vivir bajo el imperio de otra nación, como es el caso de los indígenas Chachis, que según la tradición oral son originarios de la Amazonía ecuatoriana, quienes en el período del incario habitaban en la Sierra. De modo que, sin importar las vicisitudes de los bosques, cruzando valles, montañas, riscos y nevados, soportando fríos intensos y calor sofocante, parten al mundo de los mares, ríos y la selva “El Litoral del Pacífico”.

Carrasco E. (1983), cita algunos investigadores que reafirman lo dicho: El profesor Arcesio Ortiz, sostiene que los Chachis migraron siguiendo el curso del río Napo hacia las mesetas andinas del Pichincha e Imbabura para posteriormente bajar al litoral. Asimismo, Jijón y Caamaño, manifiesta que los “Caranquis-Cayapas-Colorados” tienen un origen amazónico, y han migrado a través de Pimampiro y el Putumayo, hacia Ibarra; posteriormente se verificó la migración al litoral. Y según Barrett, la tradición de los Chachis, conservada aún hoy, su lugar de origen fue Ibarra, de donde migraron, con intervención de sus sabios o brujos, huyendo de la conquista incaica y española (p. 17).

Según la tradición que se mantiene de generación en generación, el primer sitio que ocuparon los Chachis en la selva húmeda tropical fue Pueblo Viejo, algún tiempo vivieron en este territorio, pero tuvieron que abandonarlo, ya que, la vida era difícil, había múltiples enfermedades, y no tenían la facilidad de llevar a cabo el intercambio de productos con otras comunidades. Es así, como en una encrucijada por los ríos Santiago y Zapallo Grande, bajaron a poblar las riberas y afluentes del río Cayapas.

Carrasco E. (1983), refiere el testimonio de un informante que explica las razones del abandono de Pueblo Viejo: Pueblo viejo era muy lejos y no se puede hacer plata, ¿a dónde puede subir una canoa? ¿Adónde se lleva una madera? Muy trabajoso vivir ahí, por eso salió toda la gente (la Herradura). Salimos de Pueblo Viejo porque estaba muy lejos, mucha loma, no puede cargar, caminar al rancho, duelen los pies, mucho cansancio, por eso salieron… (Sabalito). Cuando yo era joven caminaba allá y sí había gente, como 60 hombres… de Pueblo Viejo iba a Ibarra, salía a Cotachachi. Ya no he ido… (p.16).

A la llegada de los españoles a tierras esmeraldeñas en el siglo XVI, los Chachis estaban localizados en las márgenes del río Cayapa, perteneciente al cantón Eloy Alfaro, y con el pasar de los años, en diferentes épocas se fueron expandiendo por Muisne, Rioverde, Quinindé, Esmeraldas y San Lorenzo del Pailón, en donde encontraron territorios productivos para ejercer sus actividades de subsistencia.

En San Lorenzo del Pailón a mediados del siglo XX, los Chachis se ubicaron en las márgenes del río Palabí, perteneciente a la parroquia Tululbí. Llegaron del río Cayapas del pueblo de Mafa, y al darse cuenta que la tierra era buena para sembrar plátano, yuca, chontaduro y había los ambientes para cazar animales, elaborar canoas para transportar sus productos a Borbón, deciden construir en este sitio sus viviendas y le colocan de nombre la Ceiba, en honor a un ceibo gigante que encontraron al llegar a suelo sanlorenceño.

Juan Niño, miembro de una de las familias fundadoras de la Ceiba, cuenta que sus abuelos vinieron de Mafa, por el río Cayapa. “En este lugar la tierra no era productiva, no podíamos criar chanchos, y solamente se producía el chiro. Mi abuelo decide con toda su familia bajar en canoa por Borbón, pasamos el río Santiago y el río Bogotá. Llegamos a Concepción, donde fuimos detenidos por el Teniente Político, quien nos pidió un permiso, pero finalmente, luego de preguntarnos a dónde íbamos, nos dejó pasar, y es así como luego de pasar por Calderón llegamos a Ricaurte. Nos asentamos a orillas del río Palabí, sitio en el cual había sábalo, guaña, guanta, tatabra, es decir todo lo necesario para subsistir. Después de un año comenzó a llegar más gente. Hicieron casas, para lo cual utilizaban guayacán, caña guadúa y también se trabajaba canoas con hacha. Mi papá tenía en ese entonces unos 10 años.

 En ese tiempo vestíamos con ropa cayapa, las mujeres no se tapaban todo el cuerpo, andaban casi desnudas, pero luego fueron cambiando de vestimenta por cuanto les dio vergüenza, ya que por ahí andaban los negros… Comenzaron a utilizar ropa moderna, como pantalones, blusas y camisetas…

La Ceiba es la única comunidad Chachi en medio de la selva sanlorenceña, que todavía lucha por subsistir con sus costumbres, tradiciones, y su lengua el Chá palaa, ante la sociedad del siglo XXI, que impone cambios sustanciales en las culturas primitivas, en despojo de lo tangible e intangible que se ha mantenido de generación en generación, implicando la urgencia de salvaguardar esta cultura de selvas, montes y ríos.

Cuentan los Chachis de la Ceiba que anteriormente la selva entregaba todo para la subsistencia; había muchos animales de monte, peces y frutos que sostenían la alimentación de la comunidad; tenían los materiales necesarios para la adecuación de su hábitat en medio de montes y ríos, gozaban de abundancia de madera, caña guadúa y tagua, que utilizaban para la construcción de las viviendas, canoas, instrumentos de caza y pesca; el algodón era una planta que les permitía trabajar sus hermosos vestidos tradicionales, que los combinaban al momento de usarlos con adornos de collares y pintura de achiote; y, la rampira, indispensable  el uso por las manos hábiles de las mujeres Chachis en las labores artesanales de las esteras, canastos y abanicos.

Es importante conocer que en el pueblo Chachi se llevan a cabo rituales y festividades, conservadas todavía entre las tradiciones. Los rituales se relacionan con vínculos familiares, y se manifiestan en el matrimonio, el nacimiento y la muerte, que son acontecimientos de la vida familiar; algunos rituales, como es el caso del matrimonio, es armonizado con bailes al son de marimba, bombo y cununo, expresión artística de esta cultura. También celebran dos períodos festivos eclesiásticos, el de la Noche Buena o Navidad y el de Semana Santa o Pascua, llevados a cabo, según las costumbres de la iglesia.

La cultura Chachi tiene un gobernador o Uñi, que es quién dirige la vida política de la población, con ayuda de los Chaitalas o policías. Dentro de las funciones del gobernador están la de imponer castigos, controlar la gente, dirige las cosas del pueblo, hace casar, con un espacio ético, sagrado y mágico, entrega mujer, crea solidaridad entre los residentes del sector. 

Para concluir es fundamental decir que las actividades depredadoras de las empresas de madera, el irracional uso del bosque, la contaminación de los ríos, la colonización de los espacios, está disminuyendo la vida animal y vegetal, con incidencia negativa en el desarrollo de los procesos culturales, sociales y económicos del pueblo Chachi, en desmedro de esta cultura tradicional del Pailón y de la provincia de Esmeraldas.  Lo que avala reiterar la necesidad urgente de proteger este pueblo cultural por parte del Estado, con proyectos productivos y de desarrollo socio-cultural.

 BIBLIOGRAFÍA

 Velasco, J. (1789). Historia del Reino de Quito en la América Meridional. Clásico Ariel Biblioteca de Autores Ecuatorianos. Tomo I, Parte I, p. 29-57. Quito.

 Carrasco E. (1983).  El Pueblo Chachi –EL JEENGUME AVANZA -. Colección Ethnos, p. 16, 17.  Quito.

 

Cultura Precolombina de la Tierra del Pailón “Los Tolitas”

Por MSc. Juan Javier Arroyo C.

El cantón San Lorenzo del Pailón ubicado en la frontera norte del Ecuador, en la provincia de Esmeraldas, se caracteriza por su potencial cultural y natural, acompañado de un rico legado histórico, digno de ser cultivado y resguardado en la memoria colectiva de la presente y futuras generaciones.

En épocas muy remotas, específicamente en el período regional estas tierras fueron habitadas por la cultura “Tolita”, aproximadamente 500 años antes de la era cristiana a 500 después de la era Cristiana. Los Tolitas anduvieron por los parajes del Pailón, dejando un legado a la humanidad que nunca se extinguió, expresado   en el arte de la orfebrería y alfarería, con finos diseños de figuras en cerámica, metales y piedras preciosas. Vestigios de máscaras, silbatos, estatuillas humanas, diademas, joyas en oro, colgantes, vasijas, figuras de animales, platos, flautas, adornos, entre otros objetos, configuran el conjunto artístico de su milenio floreciente en interacción armónica con los elementos de la naturaleza y relaciones con las divinidades.

Los Tolitas se ubicaron por toda la zona geográfica de San Lorenzo, caracterizado por sus bosques con palmeras, manglares, bahías, mares y ríos, ideales para la realización de actividades de subsistencia en base a la pesca, caza de animales, la recolección de frutos silvestres. Algunas de las comunidades donde se ubicaron los maestros de la orfebrería y alfarería, corresponden a las poblaciones de Mataje, Palmarreal, Tambillo, Campanita, el Brujo, Pichangal, Tolita del Pailón, Cauchal, las Delicias y Concepción.

Un remanente cultural es la isla Tolita del Pailón o Tolita de los Castillos, localizada a 20 minutos vía marítima de la ciudad de San Lorenzo, es un sitio de  interés cultural que aún se mantiene en el tiempo con su tupida vegetación, de donde sobresalen  grandes palmeras de coco, junto a la playa de tasqueros, cangrejos, caracolas y vestigios correspondientes a ralladores, silbatos, figurillas, ollas, jarrones, cucharas y animales, que afloran a la superficie con la erosión del barro, producido por las permanentes oleadas de las aguas del mar. Esta isla se ha convertido en la guardiana del legado dejado por los primitivos, a pesar de los innumerables saqueos que ha sufrido con el transcurrir de los años.

Por otra parte, es importante decir que la cultura Tolita se desarrolló desde la zona norte de Esmeraldas Ecuador, hasta el norte de Buenaventura Colombia, razón por la cual se la conoce como Sociedades Tumaco o Tolita. En el cantón Eloy Alfaro, prosperó el gran centro cultural denominado “La Tolita” donde se descubrió el raro arte de la utilización del platino. La Tolita, localizada en la desembocadura del río Santiago es uno de los sitios históricos más destacados, sus vínculos culturales, al parecer, fueron muy estrechos con grupos humanos de otros territorios más alejados.

Para saber, el nombre “Tolita” se lo atribuye a la diversidad de “tolas” encontradas en poblados de la costa del Pacífico, las mismas que son montículos de tierras que servían de base para las viviendas y varios tipos de entierros funerarios de los indígenas, con todos los bienes o riquezas que poseían.

La arqueología encontrada en diferentes lugares del territorio ecuatoriano y colombiano, representan de manera realista el sistema social que imperaba en la cultura Tolita, con niveles de organización, forma de las viviendas, el vestido que utilizaban, los ritos ceremoniales, gobierno y la economía de subsistencia. Los niveles de organización en señoríos teocráticos, los asentamientos urbanos y los grandes centros rituales, se complementaron con un impresionante adelanto en la producción de bienes de gran calidad artística y técnica, que evidencian una religión politeísta, dirigida por los caciques o gobernantes, orientada ceremonialmente en el culto a obras arquitectónicas representando a las deidades, la adoración de ciertos animales, la utilización de plantas y otros elementos de la naturaleza para actividades purificadoras y de curanderías.

Almeida (1999) en sus investigaciones manifiesta que los Tolitas utilizaban trajes adornados en función de las concepciones religiosas y sociales. Aprovechamiento de materia prima del hábitat, obtención de otras por medio de intercambio y desarrollo de la artesanía suntuaria a partir de los metales, plumas de aves y pieles de animales, que se convirtieron en productos de alta demanda para satisfacer las demandas decorativas y ornamentales. El tatuaje se convirtió en complemento de la representación personal que, combinado con el adorno, demuestra la existencia de personajes de muy rica variada y rica ornamentación (pág. 14).

Valdez (1989) hace hincapié en lo expresado, y afirma: “Que durante el auge de los Tolitas se intensificó la producción de objetos utilizados en ritos funerarios, como la joyería con piedras preciosas, además de cueros de animales, plumos y tejidos” (pág. 44).

En lo relacionado al desarrollo de la economía, fue de subsistencia combinada fundamentada en la agricultura y pesca, adaptada a una región altamente productiva, como es el medio ambiente de manglares y tierras firmes. Los restos arqueológicos de la cultura material que permiten inferir este tipo de economía, son implementos líticos: pesas de redes con muescas laterales fueron usadas en actividades de pesca; metates, manos de moler, machacadores y hachas trapezoidales se utilizaron en actividades agrícolas y en diversos trabajos en la selva (Valdez, 1987, p. 27-30).

Para el año 500 después de la era Cristiana, la cultura Tolita, luego de siglos de dominio cultural en la región, comienza a desaparecer de forma enigmática, dejando las interrogantes de las causas, que todavía no encuentran respuestas reales en investigadores y la sociedad. Y en su lugar se asentaron nuevas culturas como los Caras, Atacames, Teaone, Yumbos, Malabas, Niguas, Campases, Cayapas, Awá, Tórtolas, Cayapas, Awá. Una nueva generación de pueblos indígenas con sus propias expresiones y características, que dieron inicio a una nueva etapa social, cultural y religiosa de la zona.

Recapitulando, se puede decir que los Tolitas cultivaron el arte como referente de perfeccionamiento individual, colectivo, y la única forma de vivificar a las generaciones su rica historia, sus modos de vida, pensamiento, sentimiento, el amor y cuidado a la naturaleza. La arqueología hallada es un remante cultural, un valioso legado para la humanidad de un glorioso pueblo precolombino, que debe ser salvaguardada por nuestra sociedad presente y futura.

Bibliografía

Almeida, E. (1999) Vestidos y Adornos en las Sociedades Aborígenes del Ecuador. Museo Nacional del Banco Central del Ecuador, p. 14.  Quito.

 Valdez F. (1989) “La Sociedad Tolita” En Nuestro pasado la Tolita.   Museo del Banco Central del Ecuador. Quito. p. 44.

 Valdez F. (1987) Proyecto Arqueológico La Tolita. Museo Nacional del Banco Central del Ecuador, p. 27-30.  Quito.