¡EDUCACIÓN INCLUSIVA PARA ESTUDIANTES CON ALTAS CAPACIDADES EN ECUADOR!

    Por Juan J. Arroyo  C.                                                                                                                           
21/05/2018

En el Ecuador, el tema de la educación de altas capacidades es una innegable preocupación de las comunidades de aprendizajes. ¿Por qué? Porque la acción pedagógica no es suficiente para dar respuestas y atención adecuada a las diferentes manifestaciones intelectuales, praxiológicas, sociales y afectivas, que puedan presentar los estudiantes con cualidades diferenciadas a lo normal, lo que genera en muchos de los casos consecuencias graves en el desarrollo personal y profesional. En efecto, los estudiantes con altas capacidades imponen una educación inclusiva que atienda sus necesidades de aprendizaje, por lo que es importante contextualizar sus realidades, en procura de plantear alternativas adecuadas en beneficio de su formación.

Sobre el tema de altas capacidades existen diversidad de definiciones y conceptualizaciones, incluso categorías o clasificaciones de acuerdo al tipo de habilidad o capacidad, y en este caso se puede nombrar a los superdotados, talentosos, genios, prodigios, excepcionales, precoz, índigo… cada uno con sus características  propias. Sus cualidades no son muy comunes, y se manifiestan en lo intelectual, social, espiritual, afectivo y aptitudinal. Por lo general, alcanzan el máximo de la expresión de la inteligencia humana, están dotados de talentos especiales innatos para llevar a cabo determinadas actividades, comprenden a un alto nivel, son curiosos, plantean preguntas fuera de lo común, son creativos, pueden ser hiperactivos, impulsivos, pocos sociales, afectivos, entre otras peculiaridades.

Es evidente los avances del país en temas de inclusión y capacidades especiales, con un buen ganado prestigio a nivel regional  en la labor de ejecución de políticas sociales en beneficio de las personas con discapacidad en especial los programas Misión Manuela Espejo y Joaquín Gallegos Lara con indicadores positivos. Pero todavía hay una deuda con un grupo de personas, los niños, niñas y jóvenes con altas capacidades, sector con necesidades especiales que  todavía no es atendido como lo manda las Leyes ecuatorianas para favorecer el desarrollo de sus potenciales.

Una deuda con el sector de altas capacidades que contrasta a lo estipulado en las leyes ecuatorianas, para citar: la Constitución de la República del Ecuador en su artículo 343 establece que “El sistema nacional de educación tendrá como finalidad el desarrollo de capacidades y potencialidades individuales y colectivas de la población, que posibiliten el aprendizaje, y la generación y utilización de conocimientos, técnicas, saberes, artes y cultura; Por su parte el artículo 48 de la LOEI, determina que “Las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos con dotación superior tendrán derecho a la educación especial correspondiente a sus capacidades; El Reglamento General a la LOEI, publicado en el suplemento del Registro Oficial 754 de 26 de julio de 2012, en su artículo 228 establece que “Son estudiantes con necesidades educativas especiales aquellos que requieren apoyo o adaptaciones temporales o permanentes que les permitan o acceder a un servicio de calidad de acuerdo a su condición. Estos apoyos y adaptaciones pueden ser de aprendizaje, de accesibilidad o de comunicación. Son necesidades educativas especiales no asociadas a la discapacidad las siguientes: […] 3. Dotación superior: altas capacidades intelectuales […]”;y, el Acuerdo Ministerial 00080 del 29 de agosto de 2016del Ministerio de Educación establece direccionamientos para el tratamiento de los estudiantes con altas capacidades, con normativas de regulación de los procesos de detección y valoración, atención educativa, evaluaciones de aprendizajes y promoción aplicables a estudiantes con necesidades educativas especiales asociadas a la dotación superior (Altas capacidades) en el Sistema Educativo Nacional.

Ciertamente,  los estudiantes con altas capacidades, como lo tipifica la normativa son sujetos con necesidades educativas especiales, con derechos garantes de su pleno desarrollo, pero este es un campo de acción poco abordado en el país, incluso son escasas las estadísticas y estudios que muestren sus realidades a nivel nacional, lo que no hace posible  emprender acciones adecuadas de atención en el sistema educativo. Ellos están en las aulas, esperando por una atención que los incluya como seres con aspiraciones y necesidades dignas de ser atendidas.

Muy claro, la necesidad de promover una educación inclusiva también para los estudiantes con altas capacidades que atienda sus necesidades, para un pleno aprendizaje, participación  y desarrollo en los centros educativos, y así evitar la inhibición de las potencialidades.  Una educación inclusiva que genere procesos de educación en la diversidad, lo que implica hacer una profunda reforma de componentes curriculares, gestión organizacional, y de desarrollo de la acción pedagógica docente.

Una educación inclusiva con docentes competentes en lo pedagógico, social, afectivo y científico, que puedan educar en la diversidad, que sepan reconocer potencialidades y dificultades estudiantiles. En otras palabras, los estudiantes con altas capacidades necesitan verdaderos mediadores pedagógicos que sean orientadores de los aprendizajes y no transmisores de información, que promuevan el aprendizaje cooperativo como influencia positiva de fomento del espíritu solidario, con actitud no autoritaria, amabilidad y consideración para cada uno, formas agradables de buen trato, interés por los problemas de sus alumnos, capacidad de adaptación,  y habilidad para la enseñanza.

Una educación inclusiva necesita la participación activa de los padres de familia, guiando y motivando para propiciar ambientes de confianza en los aprendizajes de altas capacidades, sin presión a los procesos de enseñanza, pero con gran compromiso de responsabilidad en el apoyo de la acción pedagógica de educación de sus hijos.

Una  educación inclusiva demanda la participación del Estado ecuatoriano con inversión en capacitación, implementación de innovaciones pedagógicas,  promover la investigación. Hay que trabajar para superar los obstáculos en el sistema educativo que no permiten una adecuada atención a los estudiantes con altas capacidades. Superar la poca preparación y conocimiento de los padres de familias, docentes y administradores educativos en el tema.

Necesitamos una educación inclusiva para altas capacidades con programas de trabajo a nivel nacional, direccionados por profesionales en el área, que orienten y capaciten a docentes, padres de familia, y administradores educativos, con el propósito  desarrollar el máximo potencial de los niños, niñas y jóvenes, y hacer de  este sector seres felices en su vida profesional y personal, con incidencias positivas en la sociedad.

Bibliografía

  • Constitución de la República del Ecuador. Publicada en el Registro Oficial 20 de Octubre de 2008.´
  • Ley Orgánica de Educación Intercultural. Registro Oficial N°417 (actualizado diciembre de 2016). Ministerio de Educación del Ecuador.
  • Acuerdo Ministerial 00080 del 29 de agosto de 2016 del Ministerio de Educación del Ecuador.

Orígenes de los Primeros Contingentes Negros en la Zona del Pailón

Por MSc. Juan J. Arroyo C.

En tiempos de la Colonia, siglo XVI, los españoles explotaban los recursos naturales del Nuevo Continente, y la mano de obra indígena ya no era suficiente, por cuanto empezaron a tener problemas de salud, debido a que trabajaban en condiciones inhumanas y no rendían lo esperado, de modo que fue necesario la traída de contingentes de esclavos negros, para mejorar la producción minera, junto con actividades complementarias de transporte, servicios domésticos en haciendas, entre otras tareas.

Whitten (1992), cita a Friedemann  quien manifiesta que el contrabando de esclavos era llevado a cabo por los portugueses, holandeses, franceses e ingleses, quienes abastecían a los españoles con contingentes negros, originarios de Guinea Ecuatorial, Región del Río Senegal, Angola, Nigeria, Congo, Sudán, Costa de Oro y el Golfo de Benin o Costa de los Esclavos, obtenidos mediante la caza directa, la violencia y el fraude, para luego ser vendidos a diferentes precios de acuerdo al origen, sexo, edad, condiciones físicas y oficio(p.42).

El comercio de esclavos era una de las actividades más demandadas y lucrativas de la época. La Real Audiencia de Quito, El Virreinato del Perú, La Capitanía General de Venezuela, recibían contingentes negros ingresados por el principal puerto del Virreinato de Nueva Granada “Cartagena de Indias”. Whitten (1992) al respeto menciona: Los esclavos traídos del África eran desembarcados en Cartagena en condición deplorable, desnudos o semidesnudos, y portando una gran cantidad de enfermedades contagiosas […]. Tan pronto llegaban eran medidos, marcados y reducidos de seres humanos a la condición de “piezas de indias” (p.48).

El transporte de los esclavos por vía marítima […], la circulación de los buques negreros daba muestras de una organización financiera que se había preparado cuidadosamente en Europa. Permisos, entre ellos el famoso «asiento» o cosa convenida, contratos, monopolios de Estado, etc. reglamentaban el transporte de los esclavos y con este fin se había establecido en Sevilla una Casa de Contratación. Alemanes, españoles, portugueses, italianos, ingleses, franceses, daneses y otros fletaban barcos que llegaban a las costas de África cargados de productos de trueque e intercambiaban su carga por un cargamento humano […] (Unesco, 2001, p.49).

 En los primeros años de la conquista los negros esclavos introducidos por Cartagena procedían de Guinea y Cabo Verde, pero los enclaves de las costas africanas que proveyeron de esclavos durante toda la trata se extendían desde las costas de Senegambia hasta las de Angola. Entre 1550-1640, cuando la trata estuvo en manos de los portugueses, las tres cuartas partes de los esclavos fueron sacados de Guinea y de Angola. Al intervenir en el tráfico otras potencias europeas se introdujeron cambios en los lugares de procedencia. […]. El esfuerzo por descifrar este cúmulo de denominaciones ha dado resultados positivos en trabajos realizados por Curtin y Aguirre Beltrán y para la Nueva Granada por Germán Colmenares […], ha logrado establecer para algunos períodos el origen africano de los esclavos vendidos en Cartagena. Así, para los años 1705-1748 ha encontrado las siguientes regiones y grupos: SENEGAMBIA — Mandingas, Babara. Costa de LA PIMIENTA — Cetres, Canga. Costa del ORO — Minas, Caramanti. Golfo de BENIN — Ararás, Fon Lucumies, Popo, Aya, Camba, Cotocolí. Golfo de BIAFRA — Carabali, Ibo, Bibi. AFRICA CENTRAL — Congos, Luangos. Para este período, Costa del Oro y el Golfo de Benin proporcionaron más de la mitad de los esclavos. A partir de 1730 el Golfo de Fhafra y Africa Central comenzaron a desplazar esta fuente de aprovisionamiento. El mayor número de esclavos en este período era «minas», procedentes de la fortaleza de Elmina, levantada por los portugueses frente a la costa del Oro. Le siguieron en importancia los «araras», designación genérica para los embarcados en el golfo de Benin. Otras – denominaciones son los «fon», probablemente del sur de Dahomey; los «lucumies», de habla yornba del delta del Níger; los «carabalies», que podían proceder del puerto de Kalabari y serían grupos «Ibo» o «Ijo» o del viejo Calabar y se trataría de grupos «Efik» o «Ibi bio»; los «congos», muy numerosos en Cartagena procedentes de pueblos de habla flantú; los «mandinga», nombre con que se designaba a los procedentes de la región entre Gambia, norte de Gahana y Alto Volta. Otras muchas denominaciones como los angalo, mozambique, etc., aparecen también entre los esclavos vendidos en el puerto de Cartagena durante esos años (Gutiérrez,  s/f., p.193).

 Por otro lado, González(1893),relata que en el siglo XVI, las tierras esmeraldeñas estuvieron muy pobladas; había varias tribus de indígenas, entre las cuales se distinguían las de los Niguas, Lachis, Campaces, Malabas y Cayapas, con idiomas propios. Vivían también varios negros, quienes  eran náufragos que salvaron de un barco, que escolló en las costas de Esmeraldas, y ganaron tierra a nado; internándose después en el país, vinieron a ser los señores de toda la comarca. El principal de estos negros era Alonso Illesca, el cual había vivido en Sevilla y hablaba muy bien el castellano (p.20).

En el siglo XVII, grupos de esclavos negros, conocidos como cimarrones, huyen de las minas de Barbacoa en Nueva Granada, cruzan la frontera, sobreponiéndose a los peligros de la naturaleza y las inclemencias del tiempo, en busca de libertad. Los negros se expandieron por toda la costa Norte del Ecuador, y encontraron en la zona del Pailón, uno de los escenarios ideales para la subsistencia, clima caluroso, manglares y bosques similares a los de sus propios países de donde fueron raptados.Al respecto se sostiene que “Los negros importados para trabajar las minas de la zona de los Barbacoas de Colombia a mediados del siglo XVII son los primeros cuya presencia cerca del norte de Esmeraldas está verdaderamente documentada”  (West, citado por Whitten, 1992, p.42).

Maldonado recorrió una ruta para el camino de Ibarra a Limones, remontando las cabeceras del río San Miguel hasta encontrar una buena vía para subir al centro de Yanaurco, cerca de Otavalo. Entre las motivaciones para emprender dicha obra se encuentra la posibilidad de control de un recurso recién descubierto, el oro del río Santiago, lo que suponía el establecimiento de distritos mineros que podían ser abastecidos con los productos de Ibarra, al tiempo que mantenían habilitada la nueva vía. El contrato de construcción de este camino estuvo a cargo de los mulatos Francisco y Santiago Rosero, vecinos de Palma Real, quienes trabajaron el camino desde Alto Tambo  hasta el río Turubí donde se pensaba establecer el embarcadero, bodegas y casas de viviendas. Con la nueva vía, mineros de Tumaco, Popayán y Barbacoas solicitaron a Maldonado, en su calidad de Gobernador, la adjudicación de tierras realengas para iniciar el entable de las minas, así como el permiso para introducir ganado para la manutención de las cuadrillas de negros que se pensaba trasladar. Estancio Amaral, natural de Barbacoas, propuso como sitios para edificar sus minas aquellos que se encontraban entre Lachas y Malbucho. La documentación certifica la presencia, a partir de 1738, de asentamientos mineros en las márgenes del Santiago, Bogotá, Cachaví, Guembí y Zapallo, cuadrillas que oscilan entre 19 y 55 negros esclavos. También trabajaron los Cayapas, pues la carta enviada por el cacique Gerónimo Udapa al Protector General refiere los malos tratos que les dan españoles, negros y mulatos, así como de la población que se ha reunido  por parte de Maldonado para establecer el puerto denominado Palma Real, donde ellos hacen e servicio de centinelas(Nevárez, 2006, p. 266).

En 1805, “El Presidente de la Audiencia de Quito […] manifiesta que a consecuencia de la Real orden de 28 de Diciembre de 1801, por la cual se mandaron entregar 4 mil pesos para la apertura y establecimiento del camino de Santiago al sur y puerto de la Tola, hizo formar el correspondiente itinerario, levantar la carta geográfica del terreno y después se formalizaron las tres poblaciones de San Francisco de Carondelet, Malbucho y Nacientes; […] Igualmente hace presente que para trabajar en la referida apertura al camino arbitró comprar 52 negros, que según consta costaron con su conducción y manutención 12 653 pesos 6 reales (Nevárez, 2006, p.393).

Por su parte Kolberg (1996), refiere que para 1854 un extraño aspecto, de nada semejante a la comarca selvática de Esmeraldas es el que ofrecen un par de aldeas de negros en el río Santiago, Uimbí  y Cachabí. Parecen prevenir del tiempo de la abolición de la esclavitud. Los primitivos esclavos se fusionaron y se establecieron con la mayor naturaleza como en África (p.208).

En el año de 1899, en Colombia comienza el conflicto violento entre conservadores y liberales “La Guerra de los Mil Días”, que provocó la salida de muchos hermanos colombianos hacia San Lorenzo del Pailón y otros territorios del país.

Como se puede observar la población negra de San Lorenzo del Pailón obedece a un sinnúmero de migraciones desde tiempos coloniales que dejaron una enorme huella africana.  Contingentes negros que llegaron unos en busca de libertad, otros traídos en calidad de esclavos para trabajar en las principales minas, asentadas en Cachaví y Guembí y la construcción del camino de Malbucho. Grupos negros que dieron una nueva fisonomía cultural a la región del Pailón. Una cultura con sus manifestaciones culturales, artísticas, espirituales y sociales, que se expandió por todos los rincones de estas tierras, y que se expresa en sus mitologías, cantos, danzas, cuentos, leyendas, décimas, tradiciones, creencias, y gastronomía, y son referentes de potencial etnográfico las parroquias de Ricaurte, Carondelet, 5 de Junio, Calderón, Santa Rita, San Javier, Urbina y Concepción.

Bibliografía

Whitten N. (1992). Pioneros Negros. La Cultura Afro-Latinoamérica del Ecuador y Colombia.  Centro Cultural Afroecuatoriano. Quito- Ecuador.

 González F. (1893). Historia General de la República del Ecuador. Segunda Edición. Ariel. Guayaquil- Quito Ecuador.

 Nevárez B. (2006). El Camino a la Mar del Sur. Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo Esmeraldas.

 Gutiérrez I. El comercio y mercado de negros esclavos en Cartagena de Indias (1533-1850) Universidad de los Andes-Bogotá. Recuperado de https://revistas.ucm.es/index.php/QUCE/article/viewFile/QUCE8787120187A/1778.

 Unesco (2001). De la Cadena al Vínculo. Una Visión de la Trata de Esclavos. Memoria de los Pueblos. La Ruta del Esclavo. Recuperado de http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001244/124486s.pdf.

 Kolberg J. (1996). Hacia el Ecuador – Relatos de Viaje. Colección Tierra Incógnita. Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ediciones Abya-Yala. Quito – Ecuador.

Fotografía cultural de la parroquia Carondelet – Fuente Nixon Mina.

 

Cultura Indígena Contemporánea “Los Chachis”

Por MSc. Juan Javier Arroyo C.

A partir del siglo V después de la era cristiana, se cierra la historia aborigen del Ecuador antiguo, en razón de que surgieron naciones independientes, que resultaron de la agrupación de pequeñas comunidades o pueblos, para luego dar origen a la formación de confederaciones y reinos de gran envergadura que dominaron y controlaron extensos territorios, gobernados en el poder de un Cacique Mayor o Señor Étnico.

El Padre Juan de Velasco (1789) en sus escritos de la historia del Ecuador, trata de los Reinos que dominaron la época.  Así, manifiesta que en la cordillera de los Andes, existió el Reino de Quito, fundado en su más remota antigüedad por la nación llamada Quitu, gobernada por el Rey Quitu, y constituido por más de 40 provincias, que duró algunos siglos hasta que fue conquistado cerca del año mil después de la era Cristiana por los Caras, al mando de Carán Scyri, que también ocupó Atacames en las costas de Esmeraldas. En 1487 los Incas con el triunfo de Huaynacápac, acompañado de la mayor y más memorable entre todas sus conquistas, sometieron a los Caras, y luego fueron expandiendo sus dominios a otros territorios. Finalmente en 1533 los españoles conquistan el reino de los Incas, terminando así con uno de los más grandes imperios de la era precolombina (p. 29-57).

En este ambiente de guerras y conquistas, innumerables culturas fueron invadidas por los Incas, y luego por los españoles. No obstante, hubo pueblos que no aceptaron vivir bajo el imperio de otra nación, como es el caso de los indígenas Chachis, que según la tradición oral son originarios de la Amazonía ecuatoriana, quienes en el período del incario habitaban en la Sierra. De modo que, sin importar las vicisitudes de los bosques, cruzando valles, montañas, riscos y nevados, soportando fríos intensos y calor sofocante, parten al mundo de los mares, ríos y la selva “El Litoral del Pacífico”.

Carrasco E. (1983), cita algunos investigadores que reafirman lo dicho: El profesor Arcesio Ortiz, sostiene que los Chachis migraron siguiendo el curso del río Napo hacia las mesetas andinas del Pichincha e Imbabura para posteriormente bajar al litoral. Asimismo, Jijón y Caamaño, manifiesta que los “Caranquis-Cayapas-Colorados” tienen un origen amazónico, y han migrado a través de Pimampiro y el Putumayo, hacia Ibarra; posteriormente se verificó la migración al litoral. Y según Barrett, la tradición de los Chachis, conservada aún hoy, su lugar de origen fue Ibarra, de donde migraron, con intervención de sus sabios o brujos, huyendo de la conquista incaica y española (p. 17).

Según la tradición que se mantiene de generación en generación, el primer sitio que ocuparon los Chachis en la selva húmeda tropical fue Pueblo Viejo, algún tiempo vivieron en este territorio, pero tuvieron que abandonarlo, ya que, la vida era difícil, había múltiples enfermedades, y no tenían la facilidad de llevar a cabo el intercambio de productos con otras comunidades. Es así, como en una encrucijada por los ríos Santiago y Zapallo Grande, bajaron a poblar las riberas y afluentes del río Cayapas.

Carrasco E. (1983), refiere el testimonio de un informante que explica las razones del abandono de Pueblo Viejo: Pueblo viejo era muy lejos y no se puede hacer plata, ¿a dónde puede subir una canoa? ¿Adónde se lleva una madera? Muy trabajoso vivir ahí, por eso salió toda la gente (la Herradura). Salimos de Pueblo Viejo porque estaba muy lejos, mucha loma, no puede cargar, caminar al rancho, duelen los pies, mucho cansancio, por eso salieron… (Sabalito). Cuando yo era joven caminaba allá y sí había gente, como 60 hombres… de Pueblo Viejo iba a Ibarra, salía a Cotachachi. Ya no he ido… (p.16).

A la llegada de los españoles a tierras esmeraldeñas en el siglo XVI, los Chachis estaban localizados en las márgenes del río Cayapa, perteneciente al cantón Eloy Alfaro, y con el pasar de los años, en diferentes épocas se fueron expandiendo por Muisne, Rioverde, Quinindé, Esmeraldas y San Lorenzo del Pailón, en donde encontraron territorios productivos para ejercer sus actividades de subsistencia.

En San Lorenzo del Pailón a mediados del siglo XX, los Chachis se ubicaron en las márgenes del río Palabí, perteneciente a la parroquia Tululbí. Llegaron del río Cayapas del pueblo de Mafa, y al darse cuenta que la tierra era buena para sembrar plátano, yuca, chontaduro y había los ambientes para cazar animales, elaborar canoas para transportar sus productos a Borbón, deciden construir en este sitio sus viviendas y le colocan de nombre la Ceiba, en honor a un ceibo gigante que encontraron al llegar a suelo sanlorenceño.

Juan Niño, miembro de una de las familias fundadoras de la Ceiba, cuenta que sus abuelos vinieron de Mafa, por el río Cayapa. “En este lugar la tierra no era productiva, no podíamos criar chanchos, y solamente se producía el chiro. Mi abuelo decide con toda su familia bajar en canoa por Borbón, pasamos el río Santiago y el río Bogotá. Llegamos a Concepción, donde fuimos detenidos por el Teniente Político, quien nos pidió un permiso, pero finalmente, luego de preguntarnos a dónde íbamos, nos dejó pasar, y es así como luego de pasar por Calderón llegamos a Ricaurte. Nos asentamos a orillas del río Palabí, sitio en el cual había sábalo, guaña, guanta, tatabra, es decir todo lo necesario para subsistir. Después de un año comenzó a llegar más gente. Hicieron casas, para lo cual utilizaban guayacán, caña guadúa y también se trabajaba canoas con hacha. Mi papá tenía en ese entonces unos 10 años.

 En ese tiempo vestíamos con ropa cayapa, las mujeres no se tapaban todo el cuerpo, andaban casi desnudas, pero luego fueron cambiando de vestimenta por cuanto les dio vergüenza, ya que por ahí andaban los negros… Comenzaron a utilizar ropa moderna, como pantalones, blusas y camisetas…

La Ceiba es la única comunidad Chachi en medio de la selva sanlorenceña, que todavía lucha por subsistir con sus costumbres, tradiciones, y su lengua el Chá palaa, ante la sociedad del siglo XXI, que impone cambios sustanciales en las culturas primitivas, en despojo de lo tangible e intangible que se ha mantenido de generación en generación, implicando la urgencia de salvaguardar esta cultura de selvas, montes y ríos.

Cuentan los Chachis de la Ceiba que anteriormente la selva entregaba todo para la subsistencia; había muchos animales de monte, peces y frutos que sostenían la alimentación de la comunidad; tenían los materiales necesarios para la adecuación de su hábitat en medio de montes y ríos, gozaban de abundancia de madera, caña guadúa y tagua, que utilizaban para la construcción de las viviendas, canoas, instrumentos de caza y pesca; el algodón era una planta que les permitía trabajar sus hermosos vestidos tradicionales, que los combinaban al momento de usarlos con adornos de collares y pintura de achiote; y, la rampira, indispensable  el uso por las manos hábiles de las mujeres Chachis en las labores artesanales de las esteras, canastos y abanicos.

Es importante conocer que en el pueblo Chachi se llevan a cabo rituales y festividades, conservadas todavía entre las tradiciones. Los rituales se relacionan con vínculos familiares, y se manifiestan en el matrimonio, el nacimiento y la muerte, que son acontecimientos de la vida familiar; algunos rituales, como es el caso del matrimonio, es armonizado con bailes al son de marimba, bombo y cununo, expresión artística de esta cultura. También celebran dos períodos festivos eclesiásticos, el de la Noche Buena o Navidad y el de Semana Santa o Pascua, llevados a cabo, según las costumbres de la iglesia.

La cultura Chachi tiene un gobernador o Uñi, que es quién dirige la vida política de la población, con ayuda de los Chaitalas o policías. Dentro de las funciones del gobernador están la de imponer castigos, controlar la gente, dirige las cosas del pueblo, hace casar, con un espacio ético, sagrado y mágico, entrega mujer, crea solidaridad entre los residentes del sector. 

Para concluir es fundamental decir que las actividades depredadoras de las empresas de madera, el irracional uso del bosque, la contaminación de los ríos, la colonización de los espacios, está disminuyendo la vida animal y vegetal, con incidencia negativa en el desarrollo de los procesos culturales, sociales y económicos del pueblo Chachi, en desmedro de esta cultura tradicional del Pailón y de la provincia de Esmeraldas.  Lo que avala reiterar la necesidad urgente de proteger este pueblo cultural por parte del Estado, con proyectos productivos y de desarrollo socio-cultural.

 BIBLIOGRAFÍA

 Velasco, J. (1789). Historia del Reino de Quito en la América Meridional. Clásico Ariel Biblioteca de Autores Ecuatorianos. Tomo I, Parte I, p. 29-57. Quito.

 Carrasco E. (1983).  El Pueblo Chachi –EL JEENGUME AVANZA -. Colección Ethnos, p. 16, 17.  Quito.

 

Cultura Precolombina de la Tierra del Pailón “Los Tolitas”

Por MSc. Juan Javier Arroyo C.

El cantón San Lorenzo del Pailón ubicado en la frontera norte del Ecuador, en la provincia de Esmeraldas, se caracteriza por su potencial cultural y natural, acompañado de un rico legado histórico, digno de ser cultivado y resguardado en la memoria colectiva de la presente y futuras generaciones.

En épocas muy remotas, específicamente en el período regional estas tierras fueron habitadas por la cultura “Tolita”, aproximadamente 500 años antes de la era cristiana a 500 después de la era Cristiana. Los Tolitas anduvieron por los parajes del Pailón, dejando un legado a la humanidad que nunca se extinguió, expresado   en el arte de la orfebrería y alfarería, con finos diseños de figuras en cerámica, metales y piedras preciosas. Vestigios de máscaras, silbatos, estatuillas humanas, diademas, joyas en oro, colgantes, vasijas, figuras de animales, platos, flautas, adornos, entre otros objetos, configuran el conjunto artístico de su milenio floreciente en interacción armónica con los elementos de la naturaleza y relaciones con las divinidades.

Los Tolitas se ubicaron por toda la zona geográfica de San Lorenzo, caracterizado por sus bosques con palmeras, manglares, bahías, mares y ríos, ideales para la realización de actividades de subsistencia en base a la pesca, caza de animales, la recolección de frutos silvestres. Algunas de las comunidades donde se ubicaron los maestros de la orfebrería y alfarería, corresponden a las poblaciones de Mataje, Palmarreal, Tambillo, Campanita, el Brujo, Pichangal, Tolita del Pailón, Cauchal, las Delicias y Concepción.

Un remanente cultural es la isla Tolita del Pailón o Tolita de los Castillos, localizada a 20 minutos vía marítima de la ciudad de San Lorenzo, es un sitio de  interés cultural que aún se mantiene en el tiempo con su tupida vegetación, de donde sobresalen  grandes palmeras de coco, junto a la playa de tasqueros, cangrejos, caracolas y vestigios correspondientes a ralladores, silbatos, figurillas, ollas, jarrones, cucharas y animales, que afloran a la superficie con la erosión del barro, producido por las permanentes oleadas de las aguas del mar. Esta isla se ha convertido en la guardiana del legado dejado por los primitivos, a pesar de los innumerables saqueos que ha sufrido con el transcurrir de los años.

Por otra parte, es importante decir que la cultura Tolita se desarrolló desde la zona norte de Esmeraldas Ecuador, hasta el norte de Buenaventura Colombia, razón por la cual se la conoce como Sociedades Tumaco o Tolita. En el cantón Eloy Alfaro, prosperó el gran centro cultural denominado “La Tolita” donde se descubrió el raro arte de la utilización del platino. La Tolita, localizada en la desembocadura del río Santiago es uno de los sitios históricos más destacados, sus vínculos culturales, al parecer, fueron muy estrechos con grupos humanos de otros territorios más alejados.

Para saber, el nombre “Tolita” se lo atribuye a la diversidad de “tolas” encontradas en poblados de la costa del Pacífico, las mismas que son montículos de tierras que servían de base para las viviendas y varios tipos de entierros funerarios de los indígenas, con todos los bienes o riquezas que poseían.

La arqueología encontrada en diferentes lugares del territorio ecuatoriano y colombiano, representan de manera realista el sistema social que imperaba en la cultura Tolita, con niveles de organización, forma de las viviendas, el vestido que utilizaban, los ritos ceremoniales, gobierno y la economía de subsistencia. Los niveles de organización en señoríos teocráticos, los asentamientos urbanos y los grandes centros rituales, se complementaron con un impresionante adelanto en la producción de bienes de gran calidad artística y técnica, que evidencian una religión politeísta, dirigida por los caciques o gobernantes, orientada ceremonialmente en el culto a obras arquitectónicas representando a las deidades, la adoración de ciertos animales, la utilización de plantas y otros elementos de la naturaleza para actividades purificadoras y de curanderías.

Almeida (1999) en sus investigaciones manifiesta que los Tolitas utilizaban trajes adornados en función de las concepciones religiosas y sociales. Aprovechamiento de materia prima del hábitat, obtención de otras por medio de intercambio y desarrollo de la artesanía suntuaria a partir de los metales, plumas de aves y pieles de animales, que se convirtieron en productos de alta demanda para satisfacer las demandas decorativas y ornamentales. El tatuaje se convirtió en complemento de la representación personal que, combinado con el adorno, demuestra la existencia de personajes de muy rica variada y rica ornamentación (pág. 14).

Valdez (1989) hace hincapié en lo expresado, y afirma: “Que durante el auge de los Tolitas se intensificó la producción de objetos utilizados en ritos funerarios, como la joyería con piedras preciosas, además de cueros de animales, plumos y tejidos” (pág. 44).

En lo relacionado al desarrollo de la economía, fue de subsistencia combinada fundamentada en la agricultura y pesca, adaptada a una región altamente productiva, como es el medio ambiente de manglares y tierras firmes. Los restos arqueológicos de la cultura material que permiten inferir este tipo de economía, son implementos líticos: pesas de redes con muescas laterales fueron usadas en actividades de pesca; metates, manos de moler, machacadores y hachas trapezoidales se utilizaron en actividades agrícolas y en diversos trabajos en la selva (Valdez, 1987, p. 27-30).

Para el año 500 después de la era Cristiana, la cultura Tolita, luego de siglos de dominio cultural en la región, comienza a desaparecer de forma enigmática, dejando las interrogantes de las causas, que todavía no encuentran respuestas reales en investigadores y la sociedad. Y en su lugar se asentaron nuevas culturas como los Caras, Atacames, Teaone, Yumbos, Malabas, Niguas, Campases, Cayapas, Awá, Tórtolas, Cayapas, Awá. Una nueva generación de pueblos indígenas con sus propias expresiones y características, que dieron inicio a una nueva etapa social, cultural y religiosa de la zona.

Recapitulando, se puede decir que los Tolitas cultivaron el arte como referente de perfeccionamiento individual, colectivo, y la única forma de vivificar a las generaciones su rica historia, sus modos de vida, pensamiento, sentimiento, el amor y cuidado a la naturaleza. La arqueología hallada es un remante cultural, un valioso legado para la humanidad de un glorioso pueblo precolombino, que debe ser salvaguardada por nuestra sociedad presente y futura.

Bibliografía

Almeida, E. (1999) Vestidos y Adornos en las Sociedades Aborígenes del Ecuador. Museo Nacional del Banco Central del Ecuador, p. 14.  Quito.

 Valdez F. (1989) “La Sociedad Tolita” En Nuestro pasado la Tolita.   Museo del Banco Central del Ecuador. Quito. p. 44.

 Valdez F. (1987) Proyecto Arqueológico La Tolita. Museo Nacional del Banco Central del Ecuador, p. 27-30.  Quito.

 

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ENSAYO EL PRINCIPIO DE INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR FRENTE A LOS DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL EN EL ECUADOR

Por Juan Arroyo C. 

“Una de las cosas más afortunadas que te pueden suceder en la vida es tener una infancia feliz”.  Agatha Christie

Tener  una infancia feliz es una de  las cosas más hermosas que le puedo suceder a cualquier ser humano. Efectivamente vivir esta etapa con amor, alegría, paz, protegidos en un entorno familiar y estatal, brinda las condiciones necesarias para el desarrollo y crecimiento óptimo del menor en la sociedad.

El principio del interés superior del menor constituye un conjunto de acciones adoptadas por los Estados, la familia y la sociedad,  direccionadas a garantizar derechos de bienestar integral y vida digna de los niños, niñas y adolescentes. En este sentido, el Ecuador ha hecho grandes esfuerzos por formular y aplicar políticas sociales a favor de estos grupos vulnerables. ¿Los resultados son favorables? En cierta forma hay mejoras, pero la violación de derechos es una situación que preocupa, y mucho más cuando se cometen contra la integridad. En efecto, una realidad social de delitos sexuales en contra de menores que obedecen a la falta de protección integral, por lo que es válido un análisis de esta situación a nivel de la normativa, delitos y  las acciones de prevención, reacción y seguimiento.

La verdad,  en el país no se usa responsablemente este principio, que es universal a la humanidad y el eje de protección integral del menor, así lo proclama la normativa internacional y nacional, para citar: La Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959) en su principio 2 dice: “El niño gozará de una protección especial […], para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente […]. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño” (p.3). La Convención de los Derechos del Menor (1989), en su artículo 3,  manifiesta que  “En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño” (p.2). La Constitución de la República del Ecuador (2008), en su artículo 44, determina que “El Estado, la sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes, y aseguran el ejercicio pleno de sus derechos, se atenderá al principio de su interés superior […]”(p.45).

En este contexto, el Código de la Niñez y Adolescencia, recoge el principio del interés superior del niño, niña y adolescente como normativa rectora del desarrollo de la protección integral. En su artículo 11 expresa que:

El interés superior del niño es un principio que está orientado a satisfacer el ejercicio efectivo del conjunto de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; e impone a todas las autoridades administrativas y judiciales y a las instituciones públicas y privadas, el deber de ajustar sus decisiones y acciones para su cumplimiento. Para apreciar el interés superior se considerará la necesidad de mantener un justo equilibrio entre los derechos y deberes de niños, niñas y adolescentes, en la forma que mejor convenga a la realización de sus derechos y garantías. Este principio prevalece sobre el principio de diversidad étnica y cultural. El interés superior del niño es un principio de interpretación de la presente Ley. Nadie podrá invocarlo contra norma expresa y sin escuchar previamente la opinión del niño, niña o adolescente involucrado, que esté en condiciones de expresarla (p.2).

Las leyes evidencian la importancia esencial de este principio en el ejercicio de derechos de los menores, que involucra acciones responsables de tutela familiar, del Estado y de la sociedad, para un desarrollo y crecimiento integral en ambientes familiares y sociales, llenos de afectividad y seguridad. Al respecto, el papa Francisco en unos de sus mensajes diarios menciona que “Estamos llamados a defender y custodiar la vida humana, especialmente en el seno materno, en la infancia, […]”.

Es pertinente reiterar que el uso responsable del principio de interés superior del menor en el país no se concreta en una  protección integral, el respeto a la integridad sexual es uno de los derechos más violentados, no hay el debido amparo y resguardo por parte del Estado, la familia y la sociedad, así lo demuestran los numerosos hechos de delitos sexuales en los últimos años.

Sociedades Historias (2017), muestra un informe de la Coalición de Mujeres del Ecuador presentado ante el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas en octubre de 2016, en el cual se revela las dramáticas cifras de la violencia sexual  contra niñas, niños y adolescentes en el Ecuador, aquí algunos datos: “En el  2013, de  las 634 denuncias de violencia  sexual  contra niñas  y adolescentes  registradas, el 85% se  relacionaba  con  violaciones  contra  niñas y adolescentes […]. Menos del 6% de este tipo de denuncias fueron procesadas […]”;  “Según cifras del Anuario de Estadísticas Vitales del INEC, 1950 niñas se embarazaron el año 2014. Entre algunas de las principales causas  relacionadas con el embarazo en adolescentes en Ecuador, se reconoce el abuso sexual”; “Sólo el 10,8% de todas las mujeres, adolescentes y niñas víctimas de violencia logran efectuar la  denuncia, y el: “40% de niñas y  adolescentes abusadas no dieron a conocer el hecho a ninguna persona; esto debido a que al 28 % de las que avisaron no les creyeron; y al 16,3 % les pidieron que no digan nada de lo sucedido. El resultado es que sólo una  tercera parte del  total de niñas y adolescentes abusadas  fueron atendidas o recibieron alguna respuesta”.

El Ministerio de Educación entre el 2014 y el 2017 tiene registrados 882 casos de violencia sexual, dentro y fuera del sistema educativo del país. De los 882 casos, 561 corresponden a situaciones vinculadas al sistema educativo, entre los que están: docentes, administrativos, estudiantes y otros. Al momento existen 463 sumarios administrativos (Diario el Universo, 2017).

Fiscalía General del Ecuador (2017) “En el ámbito nacional, durante el 2016, la Fiscalía General del Estado (FGE) conoció 114 denuncias referentes a los delitos de pornografía en niños y niñas menores de 10 años y a la comercialización del material”.

Otros datos refieren:  Diario el Comercio (2017) “340 profesores están indagados por denuncias de abuso sexual a estudiantes”; El Desconcierto.cl (2017) “Fiscalía ecuatoriana descubre más de 100 casos de abusos sexuales a menores en un colegio.”; El Comercio (2017) “Una de cada 10 mujeres en el país fue víctima de abuso sexual en su infancia o adolescencia”;; Redacción Médica (2017) informa que “Por cada caso denunciado de abuso sexual a menores hay otros 5 ocultos”; Diario el Universo(2017), “Según la Dirección Criminal de la Fiscalía, entre 2014 y el 2017 se reportaron 13.671 denuncias por abuso sexual”

Violencia sexual contra los menores que deja ver el frágil o nulo sistema de protección integral, no correspondido con el principio de interés superior de los niños, niñas y adolescentes, que busca garantizar un desarrollo armónico e integral. Cifras alarmantes de abuso sexual y embarazos adolescentes, impunidad, silencio, víctimas sin apoyo y asistencia oportuna, configuran un círculo vicioso enraizado en nuestra sociedad, con afectación significativa a corto y largo plazo en lo emocional, social y psicológico.

Lo más difícil de asimilar es la consecución o cometimiento  de estos delitos de abuso sexual  en los ambientes más cercanos al menor, así es, en los centros educativos y el seno familiar. Se supone que estos son los lugares concebidos como seguros para los niños, niñas, y adolescentes, pero lastimosamente la verdad es otra, son espacios propicios para consumar en hechos los pensamientos de los pedófilos o pederastas.

La familia, si la familia es el núcleo de la sociedad, el espacio de amor, convivencia y  regocijo de todo ser humano, además tiene la encomienda  de amparar a los más indefensos “niños, niñas y adolescentes”. Roles fundamentales de la familia que necesitan ser apoyados por el Estado. Esto se debe concretizar en brindar estabilidad en lo laboral, educación, asistencia social, salud y seguridad, para mitigar la ruptura familiar que también es otro mal que aqueja a la sociedad ecuatoriana y que al final por lo general deja en desabrigo a los menores.

Al ser los casos de abuso sexual una constante en los centros educativos, se hace necesario la revisión y auditoría de todo el sistema educativo ecuatoriano, ya que son claras las falencias y negligencias registradas  en los delitos sexuales contra los estudiantes. Se necesita autoridades y docentes competentes en lo afectivo e intelectual, que realicen la acción pedagógica con vocación y amor, pero para esto, el Estado tiene el trabajo de despolitizar la educación que ha estado secuestrada, permitiendo que ciudadanos sin preparación ocupen cargos docentes y directivos, contraviniendo la norma que por ejemplo manda en la designación de rectores de los colegios tener título de cuarto nivel y experiencia docentes 12 años.

Ahora bien, la Constitución  del Ecuador (2008) es clara en su artículo 164 sobre los derechos que asisten al menor, lo que da la responsabilidad al Estado de cuidado, protección, respeto a la integridad física y psíquica,  seguridad social, disfrute de la convivencia familia y comunitaria, al respeto de su libertad y dignidad.  Es tarea del Estado ecuatoriano velar por el bienestar de los niños, niñas y adolescentes para lo cual debe agotar todos los esfuerzos posibles en la prevención y tratamiento de los menores, usando los protocolos adecuados.

El Estado mediante los organismos pertinentes tiene la responsabilidad de emprender acciones efectivas en la prevención, reacción y tratamiento de los delitos sexuales, que incluya la revisión de normativas, mejora de canales de comunicación y denuncias, capacitaciones, acompañamiento familiar, crear organismos adecuados y especializados, la formación adecuada y selección de ciudadanos probos para el trabajo con niños, niñas y adolescentes.

A saber, el COIP (2014) tipifica los delitos contra la integridad sexual y reproductiva, en su artículo 166 sobre el Acoso Sexual refiere “La persona que solicite algún acto de naturaleza sexual, para sí o para un tercero, prevaliéndose de situación de autoridad laboral, docente, religiosa o familiar, sea tutora o tutora, […]”;  Art. 167 Estupro “La persona mayor de dieciocho años que recurriendo al engaño tenga relaciones sexuales con otra, mayor de catorce y menor de dieciocho años […]”; Art. 171 Violación “Es violación el acceso carnaval, con introducción total o parcial del miembro viril, por vía oral, anal o vaginal; o la introducción, por vía vaginal o anal, de objetos, dedos u órganos distintos al miembro viril a una persona de cualquier sexo”; Art. 170 Abuso Sexual “La persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza sexual, sin que exista penetración o acceso carnal”; Art. 168 Distribución de Material Pornográfico a niños, niñas y Adolescentes “Las personas que difundan, vendan o entreguen a niños, niñas o adolescentes, material pornográfico, serán sentenciados con penas privativas de libertad de uno a tres años”; Art. 277 Omisión de Denuncia “La persona que en calidad servidor o servidora público y en función de su cargo, conozca de algún hecho que pueda configurar una infracción y no la pongan inmediatamente en conocimiento de la autoridad, será sancionado con pena privativa de libertad de quince a treinta días averiguar p.” Artículo 422 hay la obligación de denunciar.  (p.47 Y 48).

Es necesaria una reforma al COIP, con penas más fuertes a las personas que cometen delitos contra los niños, niñas y adolescentes. Hay la actitud positiva por parte del Estado de proteger  a este grupo vulnerable. El Presidente Lenín Moreno  incluyó el 2 de octubre de 2017 en la Consulta Popular la pregunta sobre protección de los menores. “¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador, para que nunca prescriban los delitos sexuales en contra de niños, niñas y adolescentes?”. Es bueno la no prescripción de este tipo de delitos. Palazzo (2017) explica tres razones muy convincentes: “La primera  es que las marcas del abuso para un niño no prescriben, entonces por qué deben prescribir las consecuencias para un abusador. La segunda, que los abusos no tienen testigos, los únicos testigos son las víctimas. Por esos es importante que se crea al niño cuando da su testimonio, y que este sea prueba en el caso. Y el tercero es que los tiempos de la justicia en Ecuador son lentísimos”.

Por otra parte, Importante son los protocoles para la prevención y tratamiento de menores abusados sexualmente, ya que el interés superior del menor es lo prioritario, la finalidad es protegerlo y garantizarle seguridad y bienestar. Así lo estable la Convención sobre los Derechos del Niño en su artículo 34 y 35 “Los gobiernos deben proteger a los niños y niñas de todas las formas de explotación y abusos sexuales y tomar todas las medidas posibles para asegurar que no se les secuestra, se les vende o se trafica con ellos”.

Para concluir, es necesario retomar las palabras del papa Francisco, que hace un llamado de  humanidad para “Defender y custodiar la vida humana, especialmente en el seno materno, en la infancia, […]”.  Y en este contexto los padres, familiares, educadores, policías, autoridades y todas las personas debemos respetar y proteger a los niños, niñas y adolescentes ante cualquier tipo abuso sexual. Los protocolos de prevención, reacción o actuación, y de seguimiento, frente a hechos de los delitos sexuales contra los niños, niñas y adolescentes deben ser eficientes, ya que por encima de todo está el principio de interés superior del niño, niña y adolescente.

.Fuentes Bibliográficas

  • Declaración Universal de los Derechos del Niño. Aprobada por la ONU el 20 de Noviembre de 1959. Recuperado de https://www.oas.org.
  • Convención de los Derechos del Menor. Aprobada el 20 de Noviembre de 1989. Recuperado de http://www.un.org.
  • Constitución de la República del Ecuador. Publicada en el Registro Oficial 20 de Octubre de 2008.
  • Código de la Niñez y Adolescencia. Congreso Nacional del Ecuador. Publicado por Ley No. 100. en Registro Oficial 737 de 3 de Enero del 2003.
  • Papa Francisco (2017). [Custodia y Defensa de la Vida Humana]. Recuperado dehttps://twitter.com/Pontifex_es.
  • Plan V. (2017). Ecuador el país de la violencia sin límites. Sociedades Historia. Recuperado de http://www.planv.com.
  • (13 de Octubre de 2017). 882 casos de violencia y delitos sexuales registra el Ministerio de Educación entre el 2014 y el 2017. Diario el Universo. Recuperado de eluniverso.com.
  • Fiscalía General del Ecuador (2017). El Abuso Sexual Infantil en la mirada de la Fiscalía. Recuperado de http://www.fiscalia.gob.ec.
  • (26 de Junio de 2017). 340 profesores están indagados por denuncias de abuso sexual a estudiantes. Diario el Comercio. Recuperado de elcomercio.com.
  • (16 de Octubre de 2017). Fiscalía ecuatoriana descubre más de 100 casos de abusos sexuales a menores en un colegio. Diario el Desconcierto. Recuperado de eldesconcierto.cl.
  • (16 de Octubre de 2017). Una de cada 10 mujeres en el país fue víctima de abuso sexual en su infancia o adolescencia. Diario el Comercio. Recuperado de elcomercio.com.
  • Redacción Médica (2017). Por cada caso denunciado de abuso sexual a menores hay otros 5 ocultos. Recuperado de redaccionmedica.ec.
  • (24 de Octubre de 2017). Cifras y denuncias sustentan la pregunta en la consulta sobre abuso de niños. Diario el Universo. Recuperado de eluniverso.com.
  • Código Orgánico Integral Penal. Asamblea Nacional del Ecuador. Registro Oficial N° 180 de 10 de Febrero de 2014. Quito. CEP Corporación de Estudios y Publicaciones. Universidad Técnica Particular de Loja.
  • Palazo L. (24 de Octubre de 2017). Especialista de Unicef: Es importante que se crea al niño cuando da testimonio (sobre abusos). Diario el Universo. Recuperado de eluniverso.com.

ENSAYO LA LECTURA ES LA LLAVE MAESTRA PARA INGRESAR AL MARAVILLOSO MUNDO DEL CONOCIMIENTO

“Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos”René Descartes.

Efectivamente, la lectura enseña los mejores pensamientos de los escritores de libros, revistas, periódicos, artículos, ensayos…, lo que hace a las personas más inteligentes, en razón de que se nutre de conocimientos para comprender de mejor manera la realidad. En este contexto, se plantean algunas ideas de reflexión sobre la importancia de la habilidad de leer como un bien de desarrollo intelectual, emocional y social.

La lectura es la llave maestra para ingresar al maravilloso mundo del conocimiento, y es lo que marca la diferencia entre las personas, los países y las sociedades en esta nueva era de la información del siglo XXI, que demanda lectores competentes para enfrentar los retos que impone la globalización en los campos político, económico, social y cultural.

Haciendo memoria de la historia se tiene a la escritura como uno de los mayores inventos de la humanidad, por el motivo que permitió al ser humano comunicar ideas, pensamientos, sentimientos y emociones en un inicio mediante pictogramas, ideogramas, jeroglíficos, luego con los signos fonéticos, libros, y en la actualidad los textos digitales, pero esto requirió alcanzar niveles de lectura que también fue evolucionando  para conocer y comprender lo escrito con capacidad de interactuar ante los nuevos conocimientos.

En la actualidad, es necesario fomentar actividades lectoras desde el hogar, la escuela, el colegio, la universidad, la comunidad y la vida profesional, para desarrollar el gusto por la lectura e inculcar valores de respeto, convivencia, autonomía para el aprendizaje, en la construcción de una ciudadanía pensante, libre y que aporte con ideas positiva a su progreso. La lectura es el verdadero  camino hacia el conocimiento y la libertad, ya que nos permite viajar por los caminos del tiempo y el espacio, así como también conocer y comprender las diferentes sociedades y sus culturas.

Si es posible una cultura de lectura en los pueblos; por ejemplo Finlandia y Japón han alcanzados elevados niveles de los hábitos de lectura, lo que ha incidido en los buenos resultados educativos y sociales en la población. Estos países son referentes mundiales.

Según diario El País de España (2014), Finlandia es el país que ama los libros, por ejemplo en Kaisa se ha creado el paraíso de la lectura. Un lugar donde la gente lee por estudio o placer, aunque pareciera que también por contagio, que es el premio a una de las poblaciones con los más altos índices educativos y de amor a los libros: cada finlandés lee una media de 47 libros al año. Kaisa es el penúltimo regalo a un país cuyo cinco millones y medio de habitantes sienten como orgullo nacional el sistema de bibliotecas que ya alcanza las 948, entre las del sistema escolar, universitario y público (es decir, 17 bibliotecas por cada 100 000 habitantes). En las bibliotecas de Finlandia si alguien quiere un libro y no está, la biblioteca lo pide y cuando llega le avisa a la persona. Por eso no son tantos los libros que la gente compra  como los que se leen gracias a los prestadores bibliotecarios.

Experienciakiri (2016) publica que en  Japón la lectura está tan arraigada en la sociedad, que es el país donde más se lee en el todo el mundo. Según la Unesco, alrededor de un 91% de la población japonesa lee de forma habitual y cada habitante consume una media de 47 libros al año (una media de casi 4 libros al mes) ¿A qué se debe? Además de buscar cultivar la mente, la lectura supone un entrenamiento en la gran cantidad de desplazamientos que realizan los nipones. No obstante, cuando una persona se encuentra ingresada en el hospital, nunca se regalan flores sino libros, ya que ayudan al paciente a pasar su tiempo de forma más amena.

Según Unesco (2016), la lectura es un instrumento muy potente de aprendizaje: leyendo libros, periódicos o papeles es posible aprender cualquiera de las disciplinas del saber humano. Quien aprende a leer eficientemente y lo hace con constancia desarrolla su pensamiento. Por eso, la lectura se convierte en un aprendizaje trascendental para la escolarización y para el crecimiento intelectual de la persona (p.16).

Así mismo la lectura, entonces, contribuye de manera insustituible a la formación de hombres y mujeres integrales, capaces de constituirse en ciudadanos que colaboran efectivamente en la conformación de sociedades democráticas y participativas. La falta de dominio del lenguaje se traduce en un factor de discriminación y de marginación sociocultural, e impide acceder a múltiples fuentes de información y de conocimiento. Tal es la relevancia que adquiere la formación de lectores en la actualidad (p.74).

Ser lector en el siglo XXI significa ser capaz de participar en la comunidad letrada de forma consciente y crítica…, se releva la importancia de la formación de un lector autorregulado, es decir, aquel que logra tomar conciencia de las variables que resultan importantes para su aprendizaje, que es capaz de conocer, seleccionar, aplicar y evaluar sus propias estrategias de lectura para lograr sus objetivos. Esta convicción agrega un nuevo desafío para las prácticas docentes en el aprendizaje de la lectoescritura en la región. Ya no basta con formar lectores, sino que el objetivo se funda en la formación de lectores críticos, con opinión, autónomos, capaces de desenvolverse frente a las exigencias del mundo actual. (p.72)

Cuando se tiene el hábito de la lectura los beneficios personales y profesionales son muchos, además  de potenciar la inteligencia, empatía,  la concentración y hacer volar la imaginación a otros lares en viajes imaginarios, se accede al conocimiento cultural, y se ayuda a la economía de un pueblo en la nueva sociedad del conocimiento. Esto es lo que hace la diferencia entre un individuo que lee y   uno que no lee, una sociedad que lee y una sociedad que no lee.

Bibliografía

UNESCO (2016). Aportes para la enseñanza de la Lectura. Recuperado de http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002448/244874s.pdf. P.16, 72 y 74.

KIREI (2016). ¿Por qué Japón es el país donde más se lee en el  mundo? Recuperado de https://experienciakirei.com/blogs/mundo-kirei/116565829-por-que-japon-es-el-pais-donde-mas-se-lee-en-el-mundo.

Diario El País de España (2014). Finlandia el País que Ama los Libros. Recuperado de https://elpais.com/cultura/2014/10/02/babelia/1412266622_185872.html.

Por Juan Arroyo C.